TIEMPO LITÚRGICO

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domingo, 1 de noviembre de 2026

INDULGENCIAS QUE SE PUEDEN DONAR A LAS ALMAS EL PURGATORIO

 


Constitución Apostólica sobre las Indulgencias “Sacrarum Indulgentiarum Recognitio”

 

• “…La Iglesia también recomienda las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia en favor de los difuntos.” (Catecismo de la Iglesia Católica, 1032)

• “Mediante las Indulgencias, los fieles pueden alcanzar para sí mismos y también para las Almas del Purgatorio la remisión de las penas temporales, consecuencia de los pecados.” (Catecismo de la Iglesia Católica, 1498).

• “La indulgencia es parcial o plenaria según libere de la pena temporal debida por los pecados en parte o totalmente.” (Catecismo de la Iglesia Católica, 1471)

 

REQUISITOS PREVIOS PARA OBTENER LAS INDULGENCIAS

 

 

     ¡Devoción! Es la palabra clave en todas las Indulgencias… asistir con devoción, orar con devoción, llevar los objetos benditos con devoción y cumplir con la Obra prescrita para ganar la Indulgencia, pero de nada servirán los actos realizados si no tenemos una verdadera devoción. Además, para obtener Indulgencia Plenaria es requisito primordial cumplir las condiciones siguientes en un mismo día.

1. Confesión sacramental. (Recientemente durante la semana, aunque recomendable el mismo día)

2.  Comunión, es necesario participar en la Santa Misa.

3. Oración por las intenciones del Papa, incluyendo Credo, Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

4. Obra de Caridad o de Penitencia: dar limosna o visitar a enfermos, ancianos, minusválidos, niños abandonados u otra persona en necesidad; dar ofrendas a instituciones de caridad o a la Iglesia; ayuno, abstinencia de comida, bebida o actividad agradable; o un ofrecimiento que requiera sacrificio.

5. Peregrinación a una de las Iglesias designadas.

     Los enfermos y ancianos imposibilitados de hacer la peregrinación pueden obtener la indulgencia ofreciendo a Dios sus sufrimientos y molestias; y cumpliendo con la Confesión, Comunión y oraciones indicadas frente a un altar en su casa.

     Las cinco condiciones pueden cumplirse unos días antes o después de rezar o hacer la obra que incorpora la indulgencia, pero es conveniente que la comunión y la oración por las intenciones del Papa se realicen el mismo día rezando a su intención un solo Padrenuestro y un Avemaría; pero se concede a cada fiel la facultad de orar con cualquier fórmula, según su piedad y devoción.

 

INDULGENCIAS SÓLO APLICABLES A LAS ALMAS DEL PURGATORIO

DEL “ENCHIRIDION INDULGENTIARUM” DE S.S. PAULO VI

 

 

DEL 1 AL 8 DE NOVIEMBRE

 

X  Visitas al cementerio: Se concede indulgencia plenaria, aplicable sólo a las almas del purgatorio, a los fieles cristianos que visiten piadosamente un cementerio (aunque sea mentalmente) y que oren por los difuntos.

 

2 DE NOVIEMBRE – CONMEMORACIÓN DE LOS FIELES DIFUNTOS

 

X    Visitas a Iglesias u Oratorio: Se concede indulgencia plenaria, aplicable sólo a las almas del purgatorio, a los fieles cristianos que, el día en que se celebra la Conmemoración de todos los Fieles Difuntos, visiten piadosamente una iglesia u oratorio. Dicha indulgencia podrá ganarse o en el día antes indicado o, con el consentimiento del Ordinario, el domingo anterior o posterior, o en la solemnidad de Todos los Santos. En esta piadosa visita, se debe rezar un Padrenuestro y Credo.

Del Enchiridion Indulgentiarum

18- Oficio de difuntos - Se concede indulgencia parcial al fiel cristiano que rece piadosamente Laudes y Vísperas del Oficio de difuntos.

19- Desde lo hondo (De profundis) - Al fiel cristiano que rece devotamente el salmo Desde lo hondo (Sal 129 - 130)) se le concede indulgencia parcial.

46- Señor, dales el descanso (Requiem aeternam) - Señor, dales el descanso eterno, y brille sobre ellos la luz eterna. Descansen en paz. Amén. (cf. Ritual de exequias). Indulgencia parcial, aplicable solamente a las almas del purgatorio.

ES BUENO QUE RECÉIS POR LOS DIFUNTOS 

Visitad los cementerios.

   Como es costumbre en nuestra tradición cristiana, vais a visitar los cementerios. Junto a esa invocación a Todos los Santos para que intercedan por nosotros, tenéis un recuerdo especial por aquellos que conocisteis y con los que vivisteis momentos especialmente importantes en vuestra vida. También queréis para ellos esa plenitud de vida de estar junto a Dios. Es bueno que no entréis en la cultura del “olvido”, que es la de hombres y mujeres sin patria y sin suelo, sino en la de las raíces que nacen del “recuerdo” de aquellos que os precedieron y que pusieron suelo y fundamento a sus vidas en Jesucristo.

Convencidos de que en la vida y en la muerte somos de Dios.

   Cuando vais a los cementerios, estoy seguro que no lo hacéis por una costumbre más de las muchas que tenemos en nuestra vida. En nuestro pueblo, lo que es patrimonio de todo ser humano, como es vivir desde la convicción de que “somos de Dios en todas las circunstancias y acontecimientos de nuestra existencia”, está muy presente. Es muy difícil encontrar a alguien que, desde planteamientos quizá diferentes, no tenga en lo más profundo de su corazón estas convicciones existenciales. De tal manera, que pocas personas faltan a esa cita anual ante la tumba de sus seres queridos. Y ello, no es resultado de costumbres ancestrales, sino de convencimientos profundos nacidos de ese manantial que está en lo más hondo del corazón del hombre que nos dice que “somos de Dios y para Dios”. ¡Qué toque especial habrá dado Dios a esta tierra, para sentir tan profundamente esta realidad! Es algo que nace de una profundidad muy distinta a lo que algunos quieren explicar, pues nace de Dios mismo. Nace de creer en eso que nos dice el Prefacio de la Misa de Difuntos: “la vida de los que en ti creemos, Señor, no termina, se transforma; y, al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos una mansión eterna en el cielo”.

Haced la visita al cementerio con una preparación.

     ¿Qué preparación os propongo? Id al cementerio así:

1º) Recordando. - la perspectiva que San Juan Pablo II en la carta apostólica “Tertio millennio adveniente” nos pedía: “Toda la vida cristiana es como una gran peregrinación hacia la casa del Padre, del cual se descubre cada día su amor incondicional por toda criatura humana, y en particular por el hijo pródigo (cf. Lc 15, 11-32). Esta peregrinación afecta a lo íntimo de la persona, prolongándose después a la comunidad creyente para alcanzar a la humanidad entera” (n. 49). A los que visitamos en nuestros cementerios ya hicieron esa peregrinación. Nosotros la estamos realizando en estos momentos.

2º) Celebrando el sacramento de la penitencia. - Es decir, con una vida que asume una versión nueva a través de la celebración del sacramento de la penitencia. Si es que no podéis hacerlo en estos días, hacedlo en esta semana próxima. El homenaje a nuestros seres queridos pasa por hacerlo vestidos con las galas mejores y ellas son la gracia de Dios y la acogida del amor incondicional de Dios para nosotros. ¡Qué belleza tiene una oración delante de los nuestros, ofrecida y realizada habiendo puesto la gracia del Señor en nuestra vida, es decir, ofrecida desde una comunión plena con Jesucristo! Y allí rezando por los vuestros decidle al Señor: “por ellos Señor y para ellos quiero alcanzar la belleza de la vida que Tú has puesto en mí”.

3º) Tomando conciencia de que estamos juntos. - los seres por quienes rezamos y nosotros, miembros de la Iglesia. De ese Pueblo fundado por Jesucristo. Y esto no es cualquier cosa. El Señor nos hizo miembros de la Iglesia, para que seamos sus testigos en este mundo, para que demos a conocer su obra de salvación, para que sus obras se prolonguen a través de nosotros. En el recuerdo de los nuestros, pensad en lo que nos dieron: su vida, su amor, su fe, su fidelidad, su entrega, su generosidad. Lo mejor que somos y tenemos, ellos tuvieron parte en esta obra que somos cada uno de nosotros.

4º) Orad sincera y profundamente por los difuntos. - No paséis por las tumbas de los vuestros sin más. Ellos se merecen un recuerdo desde el valor supremo, que es desde Dios mismo. Aquellos de nuestros difuntos que se encuentran en la condición de purificación están unidos tanto a los bienaventurados, que ya gozan plenamente de la vida eterna, como a nosotros, que caminamos en este mundo hacia la casa del Padre (cf. Catecismo de la Iglesia católica, n. 1032). Así como en la vida terrena los creyentes estamos unidos entre sí en el único Cuerpo místico, así también después de la muerte los que viven en estado de purificación experimentan la misma solidaridad eclesial que actúa en la oración, en los sufragios y en la caridad de los demás hermanos en la fe. La purificación se realiza en el vínculo esencial que se crea entre quienes viven la vida del tiempo presente y quienes ya gozan de la bienaventuranza eterna.

Orad por vuestros difuntos.

De una carta Pastoral del Cardenal +D. Carlos Osoro.



miércoles, 28 de octubre de 2026

OCTUBRE:  SOBERANO SEÑOR SACRAMENTADO

Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar 

LA ADORACIÓN NOCTURNA MOMENTO PARA CULTIVAR LA INTIMIDAD CON DIOS

Señor de las virtudes, mi Dios, mi rey, mi amor.

   “Soberano Jesús Sacramentado: Os adoro con todo mi ser en ese trono del altar. ¡Oh corazón divino, fuente de caridad! Haced que os ame de veras. Haced que os ame siempre. Haced que os ame más. Haced que todas mis obras, deseos y pensamientos, absolutamente todos, sean fruto de vuestro amor. Así sea.” (LS V14 1883 p.354)

  "Soberano Señor Sacramentado" era una expresión muy querida para Luis de Trelles. Con ella empezó la oración de presentación de adoradores que él mismo escribió, pero también otras muchas. En esta expresión se unen dos atributos preciosos del buen Jesús: su soberanía y su presencia en el Sacramento por antonomasia. Parecerían características contradictorias, se diría que alguien que es soberano, que tiene la última palabra del gobierno, de la ley y de la justicia no puede a la vez esconderse bajo la humilde apariencia del pan. En nuestro mundo a los soberanos se les rodea de pompa y boato para impresionar a los súbditos, en el mundo divino, el Soberano por excelencia se esconde en la pequeñez y cotidianidad para acercarse a nosotros por amor. ¡Qué diferente es la lógica de Dios!¡Qué privilegiados somos de conocer este secreto que ha sido revelado a los sencillos para poder acercarnos con familiaridad ante nuestro Rey cada noche de vigilia! Él merece todo nuestro amor y que todo en nosotros provenga de su Amor y tienda a su Amor.

   Trelles también llama a Jesús "Señor de las virtudes". Es un título precioso. Toda virtud puede verse brillante en el corazón de Cristo: la prudencia, la justicia, la templanza, la fortaleza…. Pero por encima de ninguna otra la caridad. En su pecho encontramos la fuente de esta agua viva que tanto necesita el mundo. Cuando la sed nos oprime, cuando la piel se nos agrieta… acudamos a la fuente, hidratemos nuestra alma.

   ¿Cómo puede ser un altar a la vez un trono? ¿Acaso no es el altar donde se sacrifica la víctima? ¿Cómo puede ser también el lugar donde se asienta el príncipe? Sólo cuando es el mismo Rey quien se ofrece como Víctima de Amor por sus súbditos, cuando su Ley es la de la entrega… Entonces sí, el altar es el trono, no en vano la Cruz estaba rematada por aquellas palabras: Jesús Nazareno, Rey de los judíos

   En esta noche de adoración pidamos con Luis de Trelles un amor verdadero, eterno y total hacia el Corazón de Jesús que se nos entrega como rey y como víctima, como soberano y como sacramento, como Dios y como alimento.

Preguntas para el diálogo y la meditación.

■ ¿Recuerdas alguna otra oración apropiada para el momento de la exposición?

■ ¿Qué virtudes te parecen más visibles en Cristo?

■ ¿Cómo podemos unirnos al reinado y al sacrificio de Jesús?


sábado, 3 de octubre de 2026

Mirar a Jesús desde el Corazón de María. 

   ¿De qué estará hecho el corazón de una madre? Cada hijo tiene experiencia de ser amado de manera especial desde el corazón de su madre. Es un amor único, rebosante de ternura, que conoce al hijo mejor que nadie y le comprende, e incluso disculpa sus defectos…

   Nos encontramos en el mes de octubre, mes del Rosario. Feliz invento de santo Domingo de Guzmán, cauce de evangelización, oración para los sencillos y los pobres, contemplación serena de los misterios de la vida de Jesús desde el corazón de su Madre bendita. Cuando uno no sabe o no puede rezar, todavía se pueden desgranar avemarías sueltas y seguidas, contemplando algún momento de la vida de Jesús. En el rezo del Rosario se experimenta una compañía de María, que rompe todo aislamiento. Estando ella, nos sentimos felizmente queridos, aún en medio del sufrimiento.

   Los misterios gozosos nos hacen partícipes de la alegría del Evangelio: el anuncio del ángel, la visitación de María, el nacimiento de Jesús, la ofrenda en el Templo, el hallazgo de Jesús después de haberlo perdido. Todo el evangelio de la infancia es comunicación de una alegre noticia, aunque no falten momentos de dolor. Acercarse a Jesús desde el corazón maternal de María es mirar con lupa ampliada esa alegría y pedirle a Dios que nos conceda por intercesión de María participar en esa alegría durante toda nuestra vida.

   En los misterios luminosos asistimos con María a escenas de la vida pública de Jesús: el bautismo en el Jordán, las bodas de Caná, el anuncio del Evangelio, la transfiguración y la institución de la Eucaristía. Son momentos claves de la vida de Jesús, que ahora miramos retrospectivamente desde el Corazón inmaculado de María.

  Los misterios dolorosos nos introducen en el drama redentor de Cristo, en lo más íntimo de su Corazón. Quién conoce mejor que María la angustia de la pasión, la agonía del huerto, la flagelación, la corona de espinas, el camino hacia el Calvario con la Cruz a cuestas, la crucifixión y muerte de asfixia clavado al madero. Quebranto con Cristo quebrantado, pedimos con san Ignacio en los Ejercicios Espirituales al contemplar estos misterios. Cuánto consuelo para el que sufre saberse acompañado por Jesús, que nos ha precedido en el dolor y nos acompaña siempre. Y junto a Jesús está siempre su Madre.

  Con los misterios gloriosos vislumbramos la meta: Cristo resucitado y ascendido al cielo, la venida del Espíritu Santo, la glorificación de María en su asunción al cielo y su coronación como Reina junto a su Hijo Rey. Nuestro destino no es la tierra, ni nuestra aspiración es la de vivir interminablemente en este mundo (¡qué aburrimiento!). Nuestra meta es el cielo, nuestro destino es la gloria, estar con Jesús para siempre, transfigurados en él y superada nuestra condición terrena, que está sometida a tantas limitaciones y penas. Por eso, Jesús se lo ha comunicado ya plenamente a su Madre, para que sea también un motivo de esperanza para nosotros.

   El rezo del Rosario es muy sencillo. Enseñemos a los niños y a los jóvenes, como María enseñó a los pastores de Fátima, pidiéndoles que rezaran e hicieran penitencia por la paz del mundo, por los pecadores. A lo largo de mi ministerio sacerdotal he iniciado a muchos en esta sencilla oración, y ya adultos reconocen el gran bien que les ha hecho. Fomentemos durante este mes el rezo del Rosario. Se trata de mirar desde el Corazón de María cada uno de los misterios de la vida de Jesús. No hay mejor mirador. Y pidámosle a ella con toda confianza que nos transmita los sentimientos de Cristo. También hoy hemos de pedir la paz del mundo, la convivencia de los pueblos en España, la renovación cristiana de la familia, el ardor misionero de la evangelización.

De una carta pastoral de +D. Demetrio Fernández

 Obispo emérito de Córdoba.

sábado, 19 de septiembre de 2026

VIGILIA NACIONAL A.N.E. 2026

   Durante los días 12 y 13 del presente mes de septiembre tuvo lugar, en Valencia, la VIGILIA NACIONAL PREPARATORIA del 150º ANIVERSARIO FUNDACIONAL ANE, reuniendo, con tal motivo, un considerable número de participantes representados por 50 Banderas Blancas.

   La tarde del viernes día 11 fue de emotivos encuentros entre amigos venidos desde muy diversas partes de nuestra patria y a los que une el sentimiento de pertenencia a un carisma común: el de la Adoración Nocturna a Jesús Sacramentado.

   Oficialmente comenzaron los actos preparatorios a las 11,00 h. del día 12 con La Santa Misa en la hermosa Iglesia gótica de Santa Catalina (S.XIII), sede del Consejo Diocesano de Valencia, y con la posterior visita guiada al Real Colegio-Seminario del Corpus Christi: su Capilla Mayor, museo, biblioteca y las dependencias privadas de su promotor San Juan de Ribera.

   

   A las 17,00 h., en el salón de actos de la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de la Universidad Católica de Valencia, con el saludo de apertura y bienvenida del Sr. Presidente Nacional D. José María Pérez-Mosso Nenninger y del Presidente del Consejo Diocesano D. Juan Antonio Ortolano Palomino, dieron comienzo los actos programados, en primer lugar, la conferencia titulada “Situación actual de la Causa de Canonización del fundador de la Adoración Nocturna” por MONSEÑOR FRANCISCO JAVIER FROJÁN MADERO, postulador de la Causa de Canonización del Venerable Luis de Trelles.

   Tras un breve descanso y el rezo del Ángelus continuó la programación con la conferencia “Luis de Trelles y la defensa de los marginados”, a cargo, en esta ocasión, de Dª. MILAGROS OTERO PARGA, catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Santiago de Compostela, quien nos presentó esta fundamental faceta de D. Luis en el proceso de Canonización.

   Después de la merienda-cena en el claustro de la facultad, y una vez recogidas las Banderas del Palacio Arzobispal, nos trasladamos hasta la preciosa Basílica de Nuestra Señora de los Desamparados, Patrona de Valencia, donde, una vez recepcionadas, se procedió al rezo del Santo Rosario, poniendo a los pies de Nuestra Señora todas las intenciones e inquietudes de estas jornadas.

   Con la posterior procesión de Banderas hasta la Catedral-basílica metropolitana de la Asunción de Nuestra Señora se iniciaban los actos preparatorios con la tradicional Ofrenda Nacional en la Capilla del Santo Cáliz.


  En un Templo repleto, cuya concurrencia rebasaba los 400 asistentes, dio comienzo la Vigilia Nocturna de Adoración Eucarística con la solemne procesión de entrada y los ritos iniciales junto al rezo de Vísperas, a cuya conclusión dio comienzo la Santa Misa, presidida, en esta ocasión, por MONSEÑOR ENRIQUE BENAVENT VIDAL arzobispo de Valencia y concelebrada con los Consiliarios de la Obra y sacerdotes invitados. 

   Nos recordaba D. Enrique en su homilía que “Es Acción de Gracias al Señor estos 150 años de Adoración Nocturna por los frutos espirituales y de santidad que tantas Vigilias de Oración han dado a la Iglesia y a nuestro mundo… No es lo que hacemos nosotros sino lo que Dios con su gracia va haciendo en el corazón de las personas. Si no fuera esto muchos podrían pensar que tantas Vigilias, tantas noches de Oración ante el Señor sería algo inútil, pero los que vemos con los ojos de la Fe estamos convencidos que es eso lo que da vida a la Iglesia y que desde ella la Gracia de Dios se derrama sobre el mundo… 150 años nos hacen pensar que los frutos de la Gracia son mucho mayores y abundantes de lo que sabemos o que podemos imaginar. Hoy agradecemos estos frutos y lo que el Señor ha hecho en cada uno de los Adoradores… Recordándonos nuestra misión evoca tres verdades que debemos llevar en el corazón: Que en la Eucaristía se contiene todo el Bien espiritual de la Iglesia; por lo que debemos perseverar en la Oración y la Adoración que nos lleve a profundizar en el misterio inagotable de Cristo y recordar a los bautizados que la vida cristiana se centra en misterio Eucarístico fuente de santidad. Que de la Eucaristía vive y crece la Iglesia como cuerpo de Cristo, como misterio de comunión, como comunidad cristiana que nos recuerda que unidos a Cristo nos sentimos hermanos entre nosotros. Y, por último, que la persistencia en la Oración nos recuerde a todos que no pueda haber vida de Gracia, ni vida espiritual sin Eucaristía”…

   Finalizada la Santa Misa y expuesto el Santísimo Sacramento continuó la Vigilia Nocturna con la Oración de presentación de Adoradores, el rezo del Ritual preparado al efecto y el tiempo de oración personal, a cuyo término se organizó la procesión Eucarística. 



   Junto a la preciosa Custodia de Corpus Christi, la más grande del mundo, salíamos a la calle los Adoradores, para que, en solemne procesión por la Plaza de la Virgen y alrededores de la Catedral -centro histórico de Valencia- formados en Corporación con las Banderas blancas, acompañar a S. Divina Majestad. Momento solemne en el que con un grandioso repique de campanas y el tronar de las salvas de ordenanza se anunciaba al pueblo valenciano que el Rey de Reyes recorría sus calles.

   Finalizada la procesión Eucarística, la Bendición con S. Divina Majestad, la despedida por Monseñor Enrique Benavent y concluidos los agradecimientos, por el Coro de la Catedral se estrenó el himno del 150º aniversario de la Adoración Nocturna, poniendo el broche de oro a tan grandiosa noche adoradora.

   Comenzaba el domingo día 12 con el traslado a la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de la Universidad Católica de Valencia y la conferencia titulada “Eucaristía y adoración” a cago de DON EMILIO BORONAT MÁRQUEZ, profesor de la Universidad Abat Oliba CEU, en Barcelona. 

   Con el acto de clausura de la Jornada nos trasladamos a la Catedral para visitar la Capilla del Santo Cáliz donde se nos explicó, tanto los aspectos artísticos de esta sala Capitular como los detalles históricos de la Santa Reliquia.

   Como despedida de tan esplendida celebración preparatoria de los 150 años fundacionales, en el claustro de la facultad, disfrutamos la última comida de fraternidad antes de emprender viaje a las diferentes localidades de origen, quedando convocados Dm. para la gran celebración en Madrid.

Francisco de la Torre, Presidente Diocesano de Cádiz.