TIEMPO LITÚRGICO

TIEMPO LITÚRGICO

viernes, 10 de junio de 2011

PARA TENER EL ESPÍRITU DE ORACIÓN Y DEVOCIÓN

Dijo Jesús a los judíos: -Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo: el que come de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo (Jn 6,51).



Por medio de Cristo, hecho pan y alimento de nuestras almas, presentemos al Padre nuestra oración:
-Por la Iglesia, para que celebre con fe el sacramento del Cuerpo y Sangre del Señor y se vea enriquecida con sus dones.
-Por los obispos y sacerdotes, ministros de la Eucaristía, para que con su digna celebración ofrezcan el pan de vida a los fieles.
-Por cuantos tienen responsabilidades en la vida pública, para que aúnen sus esfuerzos en la consecución de trabajo y pan para todos.
-Por las comunidades cristianas, para que centren en la Eucaristía, como fuente y cima, sus actividades pastorales.
-Por los enfermos y por cuantos sufren, para que sean alimentados y confortados por la fuerza de la Eucaristía.
Oración: Dios Padre, que nos alimentas con el sacramento del Cuerpo y Sangre de tu Hijo, escucha nuestra plegaria y concédenos cuanto te pedimos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

lunes, 6 de junio de 2011

CULTOS EN LA FESTIVIDAD DEL CORPUS CHRISTI.




ADORACIÓN NOCTURNA ESPAÑOLA
   Sección de Cádiz



Mi querido hermano/a Adorador:
     Te ponemos estas líneas para pedir tu colaboración en la próxima festividad del CORPUS CHRISTI.
     Como sabes, el Cabildo Catedralicio organiza anualmente un Triduo Eucarístico en la Santa Iglesia Catedral, proponiéndonos que nuestra participación se concrete el sabado DÍA 25 DE JUNIO A LAS 19,30H, para que asistamos como Asociación Eucarística de la que formamos parte y representamos.
     Por ello te agradeceremos nos acompañes ese día para rezar en comunidad y darle la importancia que el acto requiere.
     También te informo que el DOMINGO 26 DE JUNIO, en Corporación, formaremos en la procesión de la Festividad de Corpus, para lo cual, nos reuniremos a las 9,00h  en la Santa Iglesia Catedral al objeto de participar en la celebración previa.
     Como miembros que somos de la Adoración Eucarística, pedimos tu asistencia a estos actos,  al objeto de dar testimonio presencial en estos momentos delicados para la Iglesia Católica.
    


¡ JESÚS SACRAMENTADO NOS ESPERA ¡



sábado, 4 de junio de 2011

LECTIO DIVINA PARA EL 5 DE JUNIO, 7º DOMINGO DE PASCUA

ID HASTA EL FIN DEL MUNDO

Mateo 28:16-20  Así pues, los once discípulos fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.  Y al ver a Jesús, le adoraron, aunque algunos dudaban.  Jesús se acercó a ellos y les dijo:
–Dios me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced mis discípulos a todos los habitantes del mundo; bautizadlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo y enseñadles a cumplir todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fi n del mundo.
Otras Lecturas: Hechos 1:1-11; Salmo 47:1-2, 5-8; Efesios 1:17-23

LECTIO:
   Son éstas las últimas palabras del Evangelio de Mateo, y constituyen un complemento del capítulo 10, en el que Jesús envía a los doce discípulos en un ‘ejercicio de entrenamiento’ que sería su primera misión.
   Lo mejor es leer seguidos los dos textos de los capítulos 10 y 28 para captar lo que entendieron los primeros discípulos cuando Jesús los envió con aquel gran encargo.
   En el primer envío, la misión de los discípulos se limita a ‘las ovejas perdidas del pueblo de Israel’, y se les dice expresamente que no visiten las regiones de los paganos o los pueblos de Samaria. Pero después de la resurrección, las instrucciones que Jesús da a sus discípulos es que compartan la buena noticia con los pueblos de todas las naciones.
   Este encuentro tiene todos los rasgos de un relato de resurrección: un encuentro en un lugar escogido entre Jesús y sus discípulos más cercanos; y una reacción desigual, ya que algunos abrigabas sus dudas sobre si estaban viendo al Señor mientras que otros le rinden adoración. En este relato no se menciona que Jesús probara que es real y no un espíritu: el acento se pone en la tarea que les espera a los apóstoles.
   Jesús afirma que se le ha ‘dado toda autoridad en el cielo y en la tierra’, y la expresión implica que es una autoridad que procede de Dios. Basándose en esta misma autoridad, Jesús dice a sus discípulos que vayan ‘a todos los habitantes del mundo’.
   Su encargo implicaba evangelizar a todos los pueblos del mundo y hacer de ellos ‘mis discípulos’. Se adquiere la condición de discípulo mediante el bautismo en nombre de la Trinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Los creyentes se convierten en miembros de una iglesia, aun cuando no se emplee esta palabra. Comienza entonces el proceso de enseñar a esos discípulos nuevos a entender y a vivir la enseñanza que Jesús había impartido en los años anteriores a su pasión y muerte.
   En este momento, Jesús no les proporciona a los discípulos una ‘lista’ de instrucciones sobre cómo han de llevar a cabo el encargo, sino que (como leemos en Hechos 1) el Espíritu se derrama sobre los discípulos para que hacerles capaces de cumplir con su misión.
   Termina el evangelio con una promesa: Jesús estará con ellos hasta el fi n del mundo.
   Jesús no explica cómo, sencillamente les da esa certeza. Su promesa, al igual que su mensaje, se dirige a nosotros hoy día y es eterna.
MEDITATIO:
■ ¿Qué entiendes tú por esta gran misión?
■ ¿Te ves a ti mismo tomando parte en ese envío?
■ ¿Cómo desempeñas tu función en la ejecución de la misión?
■ ¿Cómo cumple Jesús Con su promesa de estar con nosotros hoy día?
ORATIO:
   Profundiza en el poder y en la maravilla de aquel gran encargo leyendo con espíritu de oración Hechos 1:1-11.     Pídele a Dios que te hable de alguien con quien poder compartir las palabras de Jesús. Recuerda que Jesús nos ha prometido que estará con nosotros y nos ha enviado al Espíritu Santo para auxiliarnos.
CONTEMPLATIO:
   Lee Efesios 1:17-23, lentamente, varias veces, y déjate empapar por estos sorprendentes versículos. El 17 recuerda lo que leíamos la semana pasada en Juan 14:17 respecto al papel que desempeña el Espíritu Santo a la hora de revelarnos al Padre para que le conozcamos.
   Dedica algunos momentos a reflexionar sobre la autoridad que se le ha dado a Jesús y que esto fortalezca tu fe:
‘Dios resucitó a Cristo…poniéndolo por encima de todo poder, autoridad, dominio y señorío, y por encima de todo lo que existe tanto en este mundo como en el venidero. Sometió todas las cosas bajo los pies de Cristo, y a Cristo mismo lo dio a la iglesia como cabeza de todo.’ Efesios 1:20-22

PARA TENER EL ESPÍRITU DE ORACIÓN Y DEVOCIÓN


Después de la Ascensión, todos perseveraban concordes en la oración en común, junto con María, la madre de Jesús, y con los apóstoles. Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos juntos. De repente, un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se posaron sobre cada uno de ellos. Se llenaron del Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, cada uno en la lengua que el Espíritu le sugería (cf. Hch 1,12-14; 2,1-4).




Dejemos que sea el Espíritu quien ore en nosotros:
-Para que los hombres seamos iluminados por el mismo Espíritu de la verdad, reconozcamos la salvación de Dios y confesemos su nombre.
-Para los hombres, por la fuerza del Espíritu, veamos nuestras vidas renovadas, nuestros corazones reconciliados y nuestras manos abiertas.
-Para que los hombres acojamos el soplo de amor del Espíritu, seamos misericordiosos, trabajemos por la justicia y la paz.
-Para que los cristianos quedemos trasformados por el Evangelio, sigamos siempre sus caminos y proclamemos la Buena Nueva.
Oración: Dios y Padre nuestro, que concedes sin cesar tu Espíritu a nuestra tierra, convierte nuestros corazones para que tu obra de amor y de vida se realice en todos los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
* * *

martes, 31 de mayo de 2011

PARA TENER EL ESPÍRITU DE ORACIÓN Y DEVOCIÓN

En la Visitación, Isabel dijo a María: «¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! (...) Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor, se cumplirá». Y María dijo: «Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humildad de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación» (cf. Lc 1,42-50).

 

Haciendo nuestros los sentimientos de María, expresados en su cántico de alabanza, el Magníficat, oremos a Dios Padre por las necesidades de la Iglesia y de los hombres.
-Por la Iglesia, que lleva en su seno, como María, a Jesús, salvación del mundo entero: para que permanezca siempre fiel a sí misma.
-Por los que viven solos, desamparados, ignorados: para que encuentren en nosotros, seguidores de María, el cariño y la ayuda que necesitan.
-Por las madres en período de gestación: para que sean respetadas y ayudadas por la comunidad cristiana y la sociedad humana.
-Por nosotros, que recordamos el ejemplo de María visitando a Isabel y poniéndose a su servicio: para que sirvamos a nuestros hermanos y les llevemos la alegría de Jesús.
Oración: Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti, confiando en la intercesión de la Virgen María. Te lo pedimos, Padre, por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

sábado, 28 de mayo de 2011

HERMANOS EN LA ADORACIÓN NOCTURNA


San  Rafael Arnaiz Barón ( 1911 – 1938 )
     Nació en Burgos el 9 de abril de 1911 y entregó su vida a Dios en el Monasterio Trapense de Dueñas (Palencia) el 26 de abril de 1938.
      Tomado contacto con el monasterio cisterciense de San Isidro de Dueñas –su Trapa– se sintió fuertemente atraído por lo que vió era el lugar que correspondía con sus deseos íntimos. Allí ingresó el 15 de enero de 1934. Dios quiso probarle misteriosamente con una penosa enfermedad que le obligó a abandonar por tres veces el monasterio, a donde otras tantas volvió.
     Desde muy joven, se inscribió en la Adoración Nocturna de Oviedo y de Madrid, permaneciendo fiel a este carisma de adoración eucarística, hasta que entró en la Trapa como monje. En sus escritos dejó consignado: “Quisiera estar arrodillado ante el sagrario día y noche” (23)… Sentía vivo dolor, al ver a los hombres distraídos en sus vanidades e intereses terrenales, olvidados de la presencia sacramental de Cristo.
     Al visitar la Trapa por primera vez, consignó en sus anotaciones: “Alrededor del sagrario, gira toda la actividad del monje cisterciense (...) Más tarde, cuando ya formaba parte de la comunidad monacal, vuelve a insistir: “He venido a la Trapa, para permanecer en silencio delante del sagrario” (25).
“AL AMAR A JESÚS, FORZOSAMENTE SE AMA LO QUE EL AMA.”

«…El Hermano Rafael, aún cercano a nosotros, nos sigue ofreciendo con su ejemplo y sus obras un recorrido atractivo, especialmente para los jóvenes que no se conforman con poco, sino que aspiran a la plena verdad, a la más indecible alegría, que se alcanzan por el amor de Dios. ‘Vida de amor... He aquí la única razón de vivir’”, dice el nuevo santo. E insiste: ‘Del amor de Dios sale todo’. Que el Señor escuche benigno una de las últimas plegarias de San Rafael Arnáiz, cuando le entregaba toda su vida, suplicando: ‘Tómame a mí y date Tú al mundo’. Que se dé para reanimar la vida interior de los cristianos de hoy…» (Fragmento de la Homilía de Benedicto XVI el día de su canonización.)
Fiesta: 26 de Abril
      El 20 de agosto de 1989, Juan Pablo segundo, con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud, le propuso como modelo para los jóvenes en Santiago de Compostela, declarándolo Beato el 27 de septiembre de 1992.  El 11 de octubre de 2009 el Papa Benedicto XVI lo canonizó.  

jueves, 26 de mayo de 2011

ADORACIÓN NOCTURNA ESPAÑOLA
IGLESIA DE SAN JOSÉ
Cádiz  Extramuros

AVISO PARA ADORADORAS/ES DEL TURNO NÚM. 7 DE MARÍA AUXILIADORA Y SAN JOSÉ
¡Alabado sea Jesús Sacramentado!
     ANTE LA IMPOSIBILIDAD DE CELEBRAR CON  NUESTRO CONSILIARIO LA VIGILIA DE ADORACIÓN EN LA FECHA PREVISTA, (MOTIVOS PASTORALES Y PROXIMIDAD DE LA FIESTA DE PENTECOSTÉS) TANTO ÉSTA COMO LA REUNIÓN PREPARATORIA PASAN A LAS SIGUIENTES: 

   REUNIÓN PREPARATORIA,  LUNES 13 DE JUNIO, A LAS 19,00 H.
VIGILIA DE ADORACIÓN, MARTES 14 DE JUNIO A LAS 20,00 HORAS JUNTO CON LA SANTA MISA.



Déjame entrar, Señor, que tengo prisa


que he de volver a un mundo apresurado…


Déjame entrar que mi dolor precisa


hacer un alto en el camino andado

…
Déjame entrar, Señor, solo persigo


pararme un rato, recobrar la calma,


  pensar un poco y dialogar contigo…



 (A Trujillo Tellez)

SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO
TRÍDUO EUCARISTICO.-  Convocatoria para la Adoración Nocturna Diocesana, Jueves día 23 de Junio a las 19,00h en la S.I. Catedral.
Procesión del Corpus Christi.-  Domingo día 26 de Junio a las 10,00h en la S.I. Catedral.

LECTIO DIVINA PARA EL 29 DE MAYO, 6º DOMINGO DE PASCUA

UN DON QUE NO TIENE PRECIO
   Juan 14:15-21 “Si me amáis, obedeceréis mis mandamientos.  Y yo pediré al Padre que os envíe otro defensor, el Espíritu de la verdad, para que esté siempre con vosotros. Los que son del mundo no lo pueden recibir, porque no lo ven ni lo conocen; pero vosotros lo conocéis, porque él está con vosotros y permanecerá siempre en vosotros.
    “No voy a dejaros abandonados: volveré para estar con vosotros. Dentro de poco, los que son del mundo ya no me verán; pero vosotros me veréis, y viviréis porque yo vivo.  En aquel día os daréis cuenta de que yo estoy en mi Padre, y que vosotros estáis en mí y yo en vosotros. El que recibe mis mandamientos y los obedece, demuestra que me ama. Y mi Padre amará al que me ama, y yo también le amaré y me mostraré a él.”
Otras Lecturas: Hechos 8:5-8; Salmo 66:1-7, 16, 20; 1 Pedro 3:15-18
LECTIO:
   Esta lectura de Juan nos conduce al corazón mismo de la cena de Pascua, a las instrucciones últimas de Jesús para sus discípulos y amigos más íntimos.
Jesús quiere dejar claros algunos puntos importantes de su relación con los discípulos y de lo que sucederá cuando él se marche y el Padre les envíe al Espíritu Santo.
   El Espíritu Santo vendrá trayendo una garantía vital: su presencia permanente con cada uno de los discípulos (versículos 16-17). El mundo, los no creyentes, no pueden recibir al Espíritu Santo porque no pueden ni verlo ni conocerlo. Pero los discípulos sí que pueden. Al Espíritu Santo le llama ‘el otro defensor’, es decir otro además de Jesús mismo.
Son muchas las maneras en que el mundo se opone a los discípulos y a Jesús, pero Juan no profundiza aquí en ese tema.
   Tampoco entra Jesús en detalles respecto a su vuelta, pero deja a los discípulos con una promesa: ‘volveré para estar con vosotros’. Así que en el versículo 18 nos promete la resurrección y la vuelta. Estos versículos revelan el profundo interés de Jesús por sus discípulos sabiendo la tormenta que se les viene encima.
   Entretejida en toda esta lección de amor se encuentra la invitación de Jesús a los discípulos para que vivan el amor que le tienen. Pero sabe que necesitan toda la ayuda de la que puedan disponer. Por eso, Jesús se dirige al Padre pidiéndole el don del Espíritu Santo a favor de sus discípulos.
   El Espíritu Santo ama a quienes aman a Jesús y cumplen sus mandamientos.
También actúa como defensor, auxilio y maestro, sosteniendo a los discípulos a lo largo del camino de la obediencia, en ocasiones tan difícil, a Jesús y a sus mandamientos.
   Todos estos temas se entretejen formando un rico tapiz doctrinal. Y en estos pocos versículos, que forman parte de un pasaje de enseñanzas mucho más amplio, se expresan con gran sencillez y claridad ideas en ocasiones muy complejas

MEDITATIO:
■El Espíritu Santo desempeña diversos papeles, pero Jesús señala la que tal vez es la más importante, en el versículo 17: revelarles ‘la Verdad’ de Dios. Necesitamos que nos recuerden continuamente lo que es Dios en realidad, ya que nuestra visión de Dios puede distorsionarse con suma facilidad. El amor y la obediencia harán que fluya con mayor fluidez nuestro conocimiento de la naturaleza de Dios. Dedica algún tiempo a reflexionar sobre esto.
■ ¿Qué papel desempeña el Espíritu Santo en tu relación con Dios? ¿Qué haces para mantener esta relación? ¿En qué ocasiones eres más consciente de la orientación que te ofrece el Espíritu Santo?
ORATIO:
   La liturgia de este domingo utiliza el Salmo 66, o parte del mismo, para cantar las alabanzas de Dios. Utiliza algunos versos del salmo para alabar a Dios, o escribe tu propio cántico de alabanza. O, por el contrario, trata de dibujar una sencilla imagen para expresar tu alabanza.
   Reflexiona sobre los acontecimientos de la semana pasada. Alaba a Dios por su presencia a tu lado a lo largo de todo lo que ha sucedido, tanto lo bueno como lo malo.
CONTEMPLATIO:
                ¿Cuál de los temas de la enseñanza de este domingo te ha llegado al corazón o al espíritu de manera más especial? Pídele al Espíritu Santo que te muestre lo que Dios quiere que veas y de qué manera debes responder
 Lectio Divina de Sociedad Bíblica España

PARA TENER EL ESPÍRITU DE ORACIÓN Y DEVOCIÓN

De la carta de san Pablo a los Efesios: «Hermanos, yo, el prisionero por el Señor, os ruego que andéis como pide la vocación a la que habéis sido convocados. Sed siempre humildes y amables, sed comprensivos, sobrellevaos mutuamente con amor, esforzaos en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz» (Ef 4,1-3).




Bendigamos al Padre que con tanta generosidad ha derramado los dones del Espíritu Santo sobre todos los pueblos.
-Te pedimos, Señor, que continúes derramando tu gracia sobre nosotros, para que los dones del Espíritu abunden en nuestros corazones.
-Tú que hiciste a tu Hijo luz de las naciones, abre los ojos de los ciegos y libra de toda esclavitud a los que viven en las tinieblas del espíritu.
-Tú que ungiste a Cristo con la fuerza del Espíritu Santo para realizar la salvación de los hombres, haz que siga vivificándonos continuamente.
-Envía tu Espíritu, luz de los corazones, para que confirme en la fe a los que viven en medio de incertidumbres y dudas.
-Envía tu Espíritu, solaz en el trabajo, para que reconforte a los que se sienten fatigados y desanimados.
Oración: Dios, Padre bueno, haz que la recepción de los dones del Espíritu Santo nos mueva a dedicarnos con mayor empeño a tu alabanza y al servicio de nuestros hermanos. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

martes, 24 de mayo de 2011

PENTECOSTÉS, LA IGLESIA, LA VIRGEN MARÍA

Benedicto XVI, Regina Caeli del 23 de mayo de 2010


Queridos hermanos y hermanas:
     Cincuenta días después de la Pascua, celebramos la solemnidad de Pentecostés, en la que recordamos la manifestación del poder del Espíritu Santo, el cual -como viento y como fuego- descendió sobre los Apóstoles reunidos en el Cenáculo y los hizo capaces de predicar con valentía el Evangelio a todas las naciones (cf. Hch 2,1-13). Sin embargo, el misterio de Pentecostés, que justamente nosotros identificamos con ese acontecimiento, verdadero «bautismo» de la Iglesia, no se limita a él. En efecto, la Iglesia vive constantemente de la efusión del Espíritu Santo, sin el cual se quedaría sin fuerzas, como una barca de vela a la que le faltara el viento. Pentecostés se renueva de modo particular en algunos momentos fuertes, tanto en ámbito local como universal, tanto en pequeñas asambleas como en grandes convocatorias.
     Los concilios, por ejemplo, han tenido sesiones que se han visto gratificadas por efusiones especiales del Espíritu Santo, y entre ellos está ciertamente el concilio ecuménico Vaticano  II.  Podemos recordar también el célebre encuentro de los movimientos eclesiales con el venerable Juan Pablo II, aquí en la plaza de San Pedro, precisamente en Pentecostés de 1998. Pero la Iglesia conoce innumerables «pentecostés» que vivifican las comunidades locales: pensemos en las liturgias, especialmente en las que se viven en momentos especiales para la vida de la comunidad, en las cuales se percibe de modo evidente la fuerza de Dios infundiendo en las almas alegría y entusiasmo. Pensemos en las numerosas asambleas de oración, en las cuales los jóvenes sienten claramente la llamada de Dios a enraizar su vida en su amor, incluso consagrándose totalmente a él.


     Por lo tanto, no hay Iglesia sin Pentecostés. Y quiero añadir: no hay Pentecostés sin la Virgen María. Así fue al inicio, en el Cenáculo, donde los discípulos «perseveraban en la oración con un mismo espíritu, en compañía de algunas mujeres, de María, la Madre de Jesús, y de sus hermanos», como nos relata el libro de los Hechos de los Apóstoles (1,14). Y así es siempre, en cada lugar y en cada época. Fui testigo de ello nuevamente hace pocos días, en Fátima. En efecto, ¿qué vivió esa inmensa multitud en la explanada del santuario, donde todos éramos realmente un solo corazón y una sola alma? Era un renovado Pentecostés. En medio de nosotros estaba María, la Madre de Jesús. Esta es la experiencia típica de los grandes santuarios marianos -Lourdes, Guadalupe, Pompeya, Loreto- o también de los más pequeños: en cualquier lugar donde los cristianos se reúnen en oración con María, el Señor dona su Espíritu.