TIEMPO LITÚRGICO

TIEMPO LITÚRGICO

viernes, 8 de mayo de 2026

 COMPROMISOS DEL ADORADOR NOCTURNO

(continuación)

   LA ADORACIÓN NOCTURNA ESPAÑOLA, OBRA DE IGLESIA

  Los institutos y asociaciones, a los que por Ley peculiar confirmada por la Iglesia se les ha encomendado el deber de dar culto de adoración al sacramento de la Eucaristía, sepan que realizan un oficio preclarísimo y en nombre de la misma Iglesia.

PABLO VI,
Carta al P. Rolando Huot,
Superior General de los Sacerdotes del Santísimo Sacramento, 10-1-1969

    Cada Turno de Adoradores se siente una célula de Iglesia.
"Representa a la Iglesia en la misión de adorar velando en la noche en lugar de los demás hermanos que descansan; fomenta la vida de esa célula en la reunión preparatoria y en las intenciones universales y locales propuestas por los Obispos o sugeridas por necesidades comunes; ora con la voz oficial de la Iglesia en su Liturgia de las Horas; por el sacrificio de la noche y la plegaria de expiación, unida a la celebración y adoración encáustica, aplica el valor redentor del sacrificio de Cristo confiado a su Iglesia. El grupo de Adoradores de la Vigilia ejerce el sacerdocio común de los fieles, propio del Pueblo de Dios, «Pueblo sacerdotal»."

FRANCISCO MUÑOZ,
Asamblea del Centenario,

  "Os rogamos... que promováis, sin economizar palabras ni fatigas, el culto eucarístico, al cual deben conducir y converger, finalmente, todas las otras formas de piedad."

PABLO VI,
Mysterium Fídei, núm. 65

   La capacidad evangelizadora dependerá de la intensidad de contemplación o adoración profunda que se dé en el corazón del hombre."

Mons. DELICADO BAEZA,
Arzobispo de Valladolid

   La Evangelización peculiar de la Adoración Nocturna, en el conjunto de la acción evangelizadora de la Iglesia, consiste en que los adoradores se penetren de la presencia de Dios, vivan intensamente la fe, la esperanza y la caridad desde la comunión eclesial, firmemente adheridos al propio Obispo y al Papa. Y la obra de la Adoración Nocturna, como comunidad orante que es, ha de hacer suyas las grandes intenciones del Papa y del Obispo, sobre las necesidades de los hombres que han de recibir el evangelio, y deberá proponerlas para la oración de los Adoradores de cada turno en su propia vigilia."

FRANCISCO MUÑOZ
Asamblea del Centenario

CAMINAR EN POS DE CRISTO

   Si la Fe es seguir a Cristo, la contemplación de la Eucaristía es una interpelación a su seguimiento.

  La Adoración no es preferentemente un rato de sentimiento más o menos fervoroso, sino una toma de conciencia de nuestro compromiso de caminar en pos de Cristo. Su existencia sacrificial en el amor nos apremia a hacer de nuestras vidas una réplica de la suya. Él exige el amor hasta el sacrificio, aun por aquellos que nos odian y persiguen, como un signo inequívoco y fehaciente ante el mundo de que somos sus discípulos.

   La Eucaristía introduce al cristiano en el misterio envolvente del amor de Dios. Si su contemplación descubre la fidelidad de Dios que salva a pesar de las ingratitudes de los hombres, impulsa también al mismo tiempo a convertir nuestras vidas en Eucaristía; es decir, a ser en la familia y en la sociedad fermento de unidad en el amor."

Mons. LUIGI DADAGLIO, Nuncio Apostólico de Su Santidad
Homilía en la Vigilia del Centenario de la
Adoración Nocturna Española en Zaragoza,12 octubre 1979

   Como colofón

  Quiera dios que este Ideario de la Adoración Nocturna Española sirva a todos los Adoradores/as como punto de arranque para una espiritualidad cada día más exigente.   

miércoles, 6 de mayo de 2026

COMPROMISOS DEL ADORADOR NOCTURNO 

(continuación)

   VIVIR LA ESPIRITUALIDAD ESPECÍFICA DEL ADORADOR

   Nuestra noche mensual de adoración sólo será válida si es expresión, consecuencia, reflejo y ofrenda de toda una actividad vital de adoración:  devolver a Dios la vida recibida a lo largo de nuestros días, de nuestras alegrías o problemas, en cualquier instante o circunstancia.

   El contacto con la Eucaristía nos pide sacrificio, presencia entregada, siempre a disposición de los demás. Compromiso de hacer presente al Señor haciéndonos presente nosotros mismos. Ser en el mundo presencia de Cristo Salvador.

   Contemplando el misterio eucarístico desde la perspectiva de comunión con Cristo, descubrimos que la caridad, el amor, la comunión exigen de nosotros mucho más que actos pasajeros o actitudes que comprometen sólo la superficie de la personalidad: es uno mismo el que tiene que darse como una donación profunda y habitual.

   Como Obra de Iglesia, nos sentimos responsables con ella de ser para el mundo signo de amor salvador.                  

Estatutos

   VIVIR EL TURNO COMO CÉLULA BASE DE IGLESIA

   "La Eucaristía vivida tan intensamente en el silencio de la noche y en comunión íntima con los hermanos adoradores, las Laudes en las primeras horas de la mañana alabando al Señor... Todos ellos nos pueden dejar convenientemente preparados para proyectar nuestra fe en el centro de nuestras ocupaciones profesionales y en nuestra familia hasta el mes siguiente, en que volvamos a vivir, en el más amplio sentido de la palabra, la vigilia de nuestro Turno."

   "Los fieles deben mantener en sus costumbres y en su vida lo que han recibido en la celebración eucarística por la fe y el Sacramento. Procurarán, pues, que su vida discurra con alegría en la fortaleza de ese alimento, participando en la Muerte y en la Resurrección del Señor. Así..., cada uno sea solicito en hacer buenas obras..., trabajando para impregnar al mundo del espíritu cristiano y también constituyéndose en testigo de Cristo, en toda circunstancia y en el corazón mismo de la convivencia humana."

Eucharisticum Mysterium, núm. 13 - Cfr. Gaudium et Spes.

   EXIGENCIA DE RENOVACIÓN CONTINUA   

  El Adorador, como Sn Pablo, no piensa nunca haberlo conseguido todo ni ser perfecto (Fil. 3,12s); se cree siempre obligado a una continua renovación. He aquí unos puntos:

— Que nuestra oración personal no sea solitaria, sino solidaria, inserta en la comunidad.

— Que nuestra oración comunitaria, alimentada con la Palabra y con el Pan compartido, se realice en el testimonio cristiano de nuestras vidas.

— Que la noche de oración invada todo el día y toda la vida.

— Que nuestra oración no sea solamente "rezar", sino "convertirse"; para que nuestra expresión salga del interior.

— Que la Adoración no sea sólo un acto que forma una piedad concreta, sino que esté dentro de todo el misterio eucarístico.

— Que esa lejanía de Dios que nos hace postrarnos ante Él no nos haga olvidar al Dios cercano, que se ha hecho Hombre, que es nuestro Hermano, que ora al Padre junto con nosotros y nosotros con Él.

— Que el desagravio no se entienda como un sentirnos justos frente a los demás pecadores, sino solidarios y responsables con las miserias de toda la humanidad.

— Que la Adoración Nocturna no sea nuestra Obra para nosotros, sino algo abierto a todos aquellos que quieran adorar al Señor, incorporados o no a ella. 

— Que aspiremos a ser como María: eficaces para la salvación, sin espectacularidad.

   LA EUCARISTÍA, COMPROMISO DEL AMOR CRISTIANO

   "De la adoración a la Eucaristía y, en general, de la fe en el gran Misterio por parte de quienes lo adoramos y lo recibimos, tiene que brotar incontenible, cada vez más abundante y más preciso, el compromiso del amor cristiano.

   El compromiso se llama, por supuesto, caridad... Pero se llama también afán de justicia en todo, y colaboración al perfeccionamiento del orden político… Se llama cumplimiento de las obligaciones familiares, atención esmerada a las reclamaciones de la juventud, de las cuales muchas están justificadas, defensa de la moralidad pública y no simple lamentación… Se llama también colaboración y servicio a las grandes necesidades de la Iglesia. El amor fraterno nos exige hoy más que nunca ser catequistas de nuestra fe, consecuentes con lo que el bautismo, que nos hace hijos de Dios, señala a los colaboradores del Reino. Se necesitan legiones de catequistas que, con el testimonio y la palabra bien preparados, ayuden a conocer y vivir la fe en sus hogares, en sus puestos de trabajo... Tenemos que actuar otra vez como los primeros cristianos, siendo nosotros, con nuestro esfuerzo personal, portadores de la luz del Evangelio en medio de las sombras."

Emmo. Sr. Cardenal MARCELO GONZÁLEZ MARTÍN
Conferencia del Centenario

martes, 5 de mayo de 2026

CONVOCATORIA MENSUAL

 COMPROMISOS DEL ADORADOR NOCTURNO

   “Sabemos bien, amados hijos, que, pasando largas horas junto a Jesús Sacramentado, vigilando en oración mientras el mundo exterior descansa, queréis dar a vuestra vida el complemento sobrenatural que la sublima, la enriquece, le da una nueva dimensión. Os expresamos nuestra complacencia y os alentamos a continuar  en ese  camino. Acrecentad así vuestro amor a Jesucristo, la fidelidad a la Iglesia, la unión con la Jerarquía, la entrega a los hombres hermanos."

Audiencia del 14 de mayo de 1975

Pablo VI a la Adoración Nocturna Española:

   Prácticas religiosas

     Las que a todo cristiano obligatoriamente imponen la Ley de dios y los mandamientos de la Santa Madre Iglesia y nos obligamos voluntariamente como adoradores activos:

- Asistir personalmente a la Vigilia mensual y a las que establezca el Reglamento o el Consejo diocesano.

-Cooperar con nuestras oraciones y limosnas a la Obra y necesidades de la Iglesia.

-Promover otras formas de devoción al culto Eucarístico, conforme a nuestra vocación contemplativa y expiatoria.

   COMUNIÓN FRECUENTE

    Jesús, al anunciar la Eucaristía, dijo: "Si no comiereis la carne del hijo del hombre, y no bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros." (Jn 6, 53) No señaló cuantas veces había que hacerlo.

   La Iglesia, que exige bajo pecado mortal, comulgar por lo menos una vez al año, recomienda que se haga diariamente.

   VISITAS AL SANTÍSIMO            

   "Durante el día no omitan los fieles el hacer la visita al Santísimo Sacramento, que debe estar reservado en el sitio más noble, con el máximo honor, en las iglesias conforme a las leyes litúrgicas; puesto que la visita es prueba de gratitud, signo de amor y deber de adoración a Cristo Nuestro Señor, allí presente."

PABLO VI,
Mysterium Fidei, núm. 67

   El gesto corporal —la postración, el caer de rodillas— y sobre todo la actitud del corazón, expresan la sumisión total y generosamente libre ante la soberanía absoluta de Dios."     

Monseñor Delicado Baeza (Arzobispo, +2014)

  COMPROMISO DE FIDELIDAD

Una vez al año, proclamamos públicamente:               

  "Soberano Dios y Señor: Confiados en tu misericordia, prometemos defender el dogma de la Sagrada Eucaristía y las prerrogativas de la Virgen María, Madre de Dios, tal como nos enseña el magisterio de la Iglesia Católica.

     Prometemos, además, leal acatamiento y obediencia a cuanto enseñen y manden en el ejercicio de su Santa Misión  Apostólica  nuestro padre el Papa y nuestros Obispos en comunión con la Santa Sede. “Creemos, Señor; pero robustece nuestra fe. Sálvanos, Señor, para que no perezcamos."

Estatutos

   EN DEFENSA DE LA FAMILIA CRISTIANA

   Conscientes de que la familia, por ser la célula de toda sociedad organizada, está siendo objeto en nuestros días de los más furibundos ataques por parte de las fuerzas del mal, consideramos conveniente reafirmar ante el mundo de hoy el concepto cristiano de la familia, del matrimonio y del amor.

   Si la Eucaristía es el Sacramento del amor de Dios a los hombres, el matrimonio como   Sacramento es la elevación del amor humano a la categoría de signo del amor recíproco entre Dios y su pueblo. 

   Si la Eucaristía es el Sacramento del cual, y en orden al cual reciben su eficacia todos los demás, de la Eucaristía habrá de salir la fuerza que garantice la solidez, consistencia y fecundidad del amor, que, consagrado por el sacramento del Matrimonio, se realiza plenamente en la familia.                       

   TESTIGOS Y FERMENTO DE FRATERNIDAD

   "Todos se completan en todos, pero sobre todo en Cristo su Cuerpo místico. Nuestras deficiencias personales se pierden en el conjunto y todo lo nuestro queda sublimado. Tal es el poder maravilloso de transformación que tiene Cristo cuando estamos en Él. Tal es el poder de la Asamblea Eucarística. La cual, aun dispersada en el mundo, ha de ser fermento de fraternidad y de justicia, es decir, de los valores del Reino.

   Los convocados en torno al Señor reciben la encomienda de ser sus testigos para convertirse a su vez en convocadores; es el dinamismo de la experiencia vivida."

Mons. DELICADO BAEZA, Arzobispo, de Valladolid
Semana de Espiritualidad. Toledo, 1978.

sábado, 11 de abril de 2026

 
ABRIL TESORO DE AMOR

Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar

 LA ADORACIÓN NOCTURNA MOMENTO PARA CULTIVAR LA INTIMIDAD CON DIOS

    

"Jesús quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón".

  Es una de las frases que la Virgen dijo en Fátima a los pastorcitos. Y añadió "A quien la abrace le prometo la salvación". Esos mismos pastorcitos poco antes habían aprendido a adorar la Eucaristía llegando a recibir la comunión de manos de un Ángel. Unamos también nosotros estos dos amores: a María y a la Eucaristía, porque están así unidos en el Corazón de Jesús. Que lo que Dios ha unido en la redención no lo separemos nosotros en nuestra devoción.

  En efecto, Jesús tiene sus delicias en estar entre los hijos de los hombres, y es por eso que quiso permanecer en la presencia eucarística, es por eso que el primero que disfruta en una noche de adoración es él, pues venimos a responder a su deseo. Pero entre todos los hijos de los hombres, quien más consuela y conforta su corazón es sin duda María. Por tener ella el amor más puro y entregado.

  En María el mismo Dios dejó un rastro reconocible. En ella las virtudes de Dios se convierten en una multitud de flores de gran belleza y colorido. Si cuando hacemos cosas buenas se cultiva en nuestro corazón esas flores que lo embellecen representando las virtudes, de alguna manera el Corazón de María es el Jardín de Dios. Por ello su corazón se representa coronado de flores. Si queremos dar gusto a Jesús, citémosle en el Corazón de María, si queremos agradarle de veras, no nos olvidemos de que su Madre esté presente.

  Muchas veces rezamos ante Jesús en la custodia: "Sagrado Corazón de Jesús, dame un corazón semejante al tuyo". En el corazón inmaculado de María podemos ver la maravilla que Él sería capaz de hacer si no pusiéramos obstáculos de nuestra parte. También él nos quiere a nosotros "inmaculados e irreprochables ante él por el amor". Quizá por ello, nos es tan útil y conveniente cuando queremos ir a Jesús, pasar por María. Quizá por ello es tan frecuente en nuestras vigilias de adoración empezar con el rezo del Rosario y acabar con el cántico de la Salve.

  Luis de Trelles tiene algunas preciosas reflexiones sobre este misterio: "El corazón de María es un tesoro de amor a Dios y a los hombres; y por tanto este reclinatorio del Verbo en su vida dentro del claustro materno, es un don para nosotros. Reclinatorio y fuente purísima de la humanidad del Hijo de Dios, el Corazón de su Madre puede decirse de alguna manera que es otra forma tierna de encarnación. Allí dejó el Verbo el depósito de su misericordia y de sus virtudes; y lo dejó para nosotros como medio y órgano de una caridad infinita para bien de los pecadores. Luego que la Virgen Purísima se otorgó por Madre de Dios, se hizo toda nuestra por su afecto maternal; y toda de Dios por su desposorio y consagración a la Trinidad: doble punto de vista de sus virtudes y de sus méritos que da lugar a un doble orden de consideraciones de inefable dulzura."

  ¡Qué expresiones tan hermosas! Tesoro de amor, reclinatorio del Verbo, fuente purísima de su humanidad, depósito de misericordia y virtudes… incluso ¡otra forma tierna de encarnación! Qué audacia amorosa la de Trelles contemplando a María, en cuyo cuerpo y corazón ve el mejor reflejo de sus dos grandes amores: el Cuerpo -Eucarístico- y el Corazón de Jesús. Las virtudes de la Madre provienen del Hijo, pero lo más hermosos es que también es Madre Nuestra sus virtudes también nos pertenecen, y María quiere compartirlas con nosotros. 

  Como decía San Juan de la Cruz en su oración del alma enamorada… quien ama a Dios sabe que María es suya: "Míos son los cielos y mía es la tierra; mías son las gentes, los justos son míos y míos los pecadores; los ángeles son míos, y la Madre de Dios y todas las cosas son mías; y el mismo Dios es mío y para mí, porque Cristo es mío y todo para mí"

  Igualmente, enamorado Trelles sigue diciendo: "[El seno de María] es un sagrario animado que ha podido tomar y ha tomado par sí, la virtud del Verbo que dejó en su corazón y en su cuerpo santísimo, como dice la Biblia, el olor de sus ungüentos y el aroma de sus virtudes. Grabóse aquí más honda la bondad. Profundizóse más en el alma de la Señora, si cabe, la humildad. Brilló más la pureza. Realzóse la santidad. Afirmóse la fe. Aumentóse la esperanza. Encendióse la caridad. Y resplandecieron con más brillo las virtudes todas, al contacto interno del alma de María con el alma de Jesús, del cuerpo de la Madre con el cuerpo sacratísimo del Hijo." (Trelles LS, 5, 1874 pp.206-210)

Preguntas para el diálogo y la meditación.

¿Has estado en Fátima? ¿Recuerdas alguna gracia en tu vida vinculada a esta devoción?

¿Qué virtud es la que más te atrae del corazón de María? ¿y de la Eucaristía?


lunes, 6 de abril de 2026

CONVOCATORIA MENSUAL

 

 RIQUEZAS DE LA LITURGIA

Regina Coeli: antífona mariana Pascual

EL TEXTO

     Regina caeli, laetare, alleluia. Quia quem meruisti portare, alleluia. Resurrexit, sicut dixit, alleluia. Ora pro nobis Deum, alleluia.Gaude et laetare Virgo María, alleluia.Quia surrexit Dominus vere, alleluia.

     Alégrate, reina del cielo, aleluya. Porque el que mereciste llevar en tu seno; aleluya. Ha resucitado, según predijo; aleluya. Ruega por nosotros a Dios; aleluya. Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya. Porque ha resucitado verdaderamente el Señor; aleluya.


   El Regina Coeli sustituye el rezo del Ángelus durante el tiempo Pascual y al igual que el Ángelus se reza tres veces al día, al amanecer, al mediodía y al atardecer como una manera de consagrar el día a Dios y a la Virgen María. Así lo estableció el Papa Benedicto XIV  en 1742. Litúrgicamente está prescrita en el Breviario Romano desde las completas del Sábado Santo hasta la hora nona del domingo de Pentecostés. Debe ser cantado o rezado en coro y de pie.

   Cantar a María “¡Alégrate!” es una tradición que se remonta al siglo XII y que fue extendida por la comunidad franciscana; los frailes menores lo rezaban después del oficio de Completas ya en la primera mitad del siglo XIII y gracias a la misma actividad de los frailes franciscanos se popularizó y expandió por todo el mundo cristiano. Como muchas oraciones, las primeras palabras que la componen le dan su nombre, que la Iglesia recuerda aún en su latín original: Regina Coeli.

   Esta antífona mariana es uno de los cuatro himnos del tiempo de Pascua que se incluyen en la Liturgia de las Horas  (Ave Regina Caelorum, Alma Redemptoris Mater o Salve Regina son las palabras latinas con que abre el himno pascual a la Santísima Virgen María), y que se reza desde el Sábado Santo, víspera de la Resurrección del Señor, hasta el domingo después de Pentecostés. Forma parte de la oración de Completas y su brevedad y sencillez, además de su hermoso significado teológico, hacen de esta oración una de las más bellas expresiones de la alegría pascual (a manera de felicitación a María por la resurrección de su Hijo Jesucristo).

  Se desconoce el origen del Regina Coeli, pero una bella tradición lo atribuye a San Gregorio Magno, Pontífice y Doctor de la Iglesia, quien habría escuchado los primeros tres versos de la boca de los ángeles mientras realizaba procesión descalzo por las calles de Roma. A la composición celestial el Santo Papa habría añadido únicamente la cuarta frase de la oración: "Ruega por nosotros a Dios".

  La antífona original es adaptada para ser recitada como oración, de una forma similar a la del Ángelus, tomando su forma presente y agregando una oración final…

Oremus:  Deus, qui per resurrectionem Filii tui, Domini nostri Iesu Christi, mundum laetificare dignatus es: praesta, quaesumus; ut, per eius Genetricem Virginem Mariam, perpetuae capiamus gaudia vitae. Per eundem Christum Dominum nostrum. Amen.

Oremos: Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos que por su Madre, la Virgen María, alcancemos el gozo de la vida eterna. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. Amén.

                                               Pablo Cervera Barranco - Director de MAGNIFICAT 

miércoles, 1 de abril de 2026

 Indulgencia plenaria y el Santo Triduo Pascual

Durante la Semana Santa podemos ganar para nosotros o para los difuntos el don de la Indulgencia Plenaria si realizamos algunas de las siguientes obras establecidas por la Santa Sede.

OBRAS QUE GOZAN DEL DON DE LA INDULGENCIA PLENARIA EN SEMANA SANTA

Jueves Santo

1.- Si durante la solemne reserva del Santísimo Sacramento, que sigue a la Misa de la Cena del Señor, recitamos o cantamos el himno eucarístico del "Tantum Ergo" ("Adorad Postrados este Sacramento…").

 

2.- Si visitamos por espacio de media hora el Santísimo Sacramento reservado en el Monumento para adorarlo.

Viernes Santo

1.- Si asistimos piadosamente a la Adoración de la Cruz en la solemne celebración de la Pasión del Señor.

Sábado Santo

1.- Si rezamos juntos el Santo Rosario.

Vigilia Pascual

1.- Si asistimos a la celebración de la Vigilia Pascual (Sábado Santo por la noche) y en ella renovamos las promesas de nuestro Santo Bautismo.

CONDICIONES:

    Para ganar la Indulgencia Plenaria además de haber realizado la obra enriquecida se requiere el cumplimiento de las siguientes condiciones:

a.- Exclusión de todo afecto hacia cualquier pecado, incluso venial.

b.- Confesión sacramental, Comunión eucarística y Oración por las intenciones del Sumo Pontífice.

     Estas tres condiciones pueden cumplirse unos días antes o después de la ejecución de la obra enriquecida con la Indulgencia Plenaria; pero conviene que la comunión y la oración por las intenciones del Sumo Pontífice se realicen el mismo día en que se cumple la obra.

     Es oportuno señalar que con una sola confesión sacramental pueden ganarse varias indulgencias. Conviene, no obstante, que se reciba frecuentemente la gracia del sacramento de la Penitencia, para ahondar en la conversión y en la pureza de corazón. En cambio, con una sola comunión eucarística y una sola oración por las intenciones del Santo Padre sólo se gana una Indulgencia Plenaria.

     La condición de orar por las intenciones del Sumo Pontífice se cumple si se reza a su intención un solo Padrenuestro y Avemaría; pero se concede a cada fiel cristiano la facultad de rezar cualquier otra fórmula, según su piedad y devoción.

aciprensa