ADORACIÓN NOCTURNA ESPAÑOLA , TURNO 3º - MARÍA AUXILIADORA Y SAN JOSÉ - CÁDIZ, EXTRAMUROS
TIEMPO LITÚRGICO
sábado, 7 de marzo de 2026
viernes, 6 de marzo de 2026
MARZO : HORNO ENCENDIDO.
Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar
LA ADORACIÓN NOCTURNA
MOMENTO PARA CULTIVAR LA INTIMIDAD CON DIOS
Eucaristía, Pan recién salido del horno del Amor.
Todos hemos vivido la sensación de sentir
cómo un horno con su calor va convirtiendo una masa de harina y otros
ingredientes en un delicioso bizcocho o en unos bollitos que huelen de
maravilla… El horno es esencial para convertir lo que no sería más
que una masa informe en una repostería apetitosa… El calor hace
cosas maravillosas cuando se aplica bien.
La analogía culinaria puede servirnos. Muchas
veces se ha llamado al Corazón de Jesús “horno encendido de caridad”. Y
es que hay mucha relación entre el amor y el calor. También el amor, bien
aplicado es capaz de sacar de las personas las cosas más hermosas, de convertir
su masa en verdaderas maravillas. Lo que está crudo y frío, se hace cuando se
sabe amado, sabroso y entregado.
Cuando nosotros nos dejamos
hornear por Jesús poniéndonos a su vera en la Eucaristía, sin
que nos demos cuenta, Jesús va infundiendo sobre nosotros el calor
de su caridad, de tal manera que
nos prepara para entregarnos a los demás con gusto. Él
mismo, de alguna manera está ardiendo en el fuego del Espíritu Santo, por eso
dice que “he venido a prender fuego a la tierra” y
que “ojalá estuviera ya ardiendo”. El fuego puede arrasar y abrasar todo lo
malo, y así hace Jesús, pero también puede hacer aparecer, como en el caso de
la cocina, virtudes insospechadas en la masa y en los ingredientes.
Nuestra masa son nuestros
deseos de santidad, nuestras pobres mortificaciones, nuestros
sentimientos de amor tan chicos, nuestras buenas intenciones y nuestros
propósitos mil veces repetidos. En realidad, con todo esto uno piensa que es
difícil hacer un buen alimento, alcanzar la santidad. Pero si lo juntamos todo
y lo ponemos en el Corazón Eucarístico de Jesús, al calor
del Espíritu Santo... Dios que es el mejor cocinero, puede
con su amor, convertir nuestra pobre masa en alguna delicia,
como ha hecho con tantos santos. Además, en el bendito
Corazón de Jesús, se “hornea” cada día el pan más maravilloso del mundo, la
Eucaristía. Pan recién salido del horno del Amor. Pan
para alimentar a los pobres del mundo de las almas -a nosotros-. Este pan no es
prefabricado e insulso, es un pan que sacia, un pan de ángeles. ¿Sabías que
Belén significa literalmente Casa-del-pan?
Hagamos hoy como D. Luis de Trelles, juntemos nuestros
ingredientes, nuestras poquitas cosas, y
presentémoselos a María, la divina panadera, para que ella nos amase y nos
introduzca en el horno encendido del Corazón de Jesús.
Unamos incluso nuestro grano al trigo de
Jesús ofrecido para dar vida, y horneados con él por el amor, convirtámonos en
alimento para el mundo. -“Os ofrezco estos mis humildes votos y
tibios deseos, reunidos a los que emanan del divino
corazón de Jesús en la santa Eucaristía, y os presento los sentimientos y
latidos de ese horno incandescente de caridad por mis pecados y por los del
mundo; y para sufragio de las benditas almas del purgatorio: esperando
que admitáis esta ofrenda, pobre en cuanto mía, y grande por lo
que de ella es vuestro, para otorgarme la gracia de no pecar más
y luego la dicha de veros eternamente en la gloria, con el Padre Eterno y el
Espíritu Santo, por los siglos sin fin”-. (Trelles, LS 3, 1872)
Preguntas para el diálogo y la meditación.
■ ¿En qué se parece el amor y
el calor? ¿Qué relaciones tienen?
■ ¿Cómo se puede aplicar a la
Eucaristía?
■ ¿Qué cosas hay en nuestra vida que podemos “hornear” en la Eucaristía?
RIQUEZAS DE LA
LITURGIA
Ave Regina coelorum:
antífona mariana cuaresmal
■ EL TEXTO ■
Ave, Regina coelorum. Ave,
Domina Angelorum: Salve radix, salve porta, ex gua mundo lux est orto. Gaude,
Virgo gloriosa, Super omnes spetiosa: Vale, o valde decora, et pro nobis
Christum exora.
Salve, Reina de los cielos, y Señora de los ángeles; salve, raíz; salve, puerta que dio paso a nuestra luz. Alégrate, Virgen gloriosa, entre todas la más bella; salve, oh hermosa doncella, ruega a Cristo por nosotros.
La antífona mariana cuaresmal es la menos conocida por el pueblo de Dios. Se sugiere a menudo que Herman Contractus (+ 1054) fue su autor, ya que escribió varias antífonas marianas en esa época. Esta antífona se canta desde el 2 de febrero, fiesta de la Purificación de la Virgen, hasta el Miércoles Santo. En ella aparece María en todo su esplendor, dignidad y hermosura. Ella recorre el camino con nosotros, incluso en medio del dolor más profundo, al tiempo que comparte el destino glorioso de su Hijo. La antífona invita a orar con María a Jesucristo, redentor y dador de vida.
Los dos apelativos de María como Reina de los cielos y Señora de los ángeles evocan el primitivo uso de esta antífona en la fiesta de la Asunción (15 de agosto). De ahí su matiz escatológico: María recuerda al pueblo de Dios su condición celeste (2 Cor 5,1ss; Flp 3,20; Heb 13,14) y su supremacía sobre los mismos ángeles («Señora de los ángeles») en virtud de la Sangre de Cristo, pues san Pablo nos enseñó que deberemos juzgarlos (1 Cor 6,1). «Salve, raíz, salve, puerta por la que ha venido al mundo la luz».
La antífona nos
recuerda a la ya comentada con ocasión del Adviento: «Tú, ante la admiración de la
naturaleza, engendraste a tu santo Creador». La
antífona Ave Reina coelorum, como la de Adviento Alma Redemptoris Mater, fue
también empleada en la fiesta de la Asunción, en donde la ubica claramente el
término latino vale, cuya traducción, «salve,
hermosa doncella»,
pierde el matiz de despedida del vale: adiós. A la Virgen que asciende le
gritamos: «Adiós, toda hermosa,
y ruega a Cristo por nosotros»
María es contemplada desde
la perspectiva celestial de la belleza: Reina del cielo, Señora de
los ángeles, Virgen gloriosa y la más bella entre todas. La existencia
histórica casi no tiene referencia: se llama a María raíz y puerta por la que
ha nacido la Luz para el mundo. Su belleza suscita en los creyentes admiración
y deseos de alabarla: ¡Ave,
Salve, Gaude, Vale! La dimensión suplicante de la antífona la
encontramos en el último verso: «Ruega a Cristo por nosotros».
Pablo Cervera Barranco - Director de MAGNIFICAT
miércoles, 4 de marzo de 2026
RIQUEZAS DE LA
LITURGIA
Sub tuum praesidium:
la primera antífona mariana.
■ EL TEXTO ■
Sub túum praesídium confúgimus, * sáncta Déi Génitrix: nóstras deprecatiónes ne despícias in necessitátibus : sed a perículis cúnctis líberanos semper, Virgo gloriósa et benedícta.
Bajo tu amparo nos
acogemos, santa Madre de Dios. No desoigas la oración de tus hijos necesitados.
Antes bien, líbranos de todo peligro, oh siempre Virgen gloriosa y bendita.
En el primitivo cristianismo muy pronto, a
mediados del siglo II, se invocó a
la Virgen como Madre de Dios sin tener que esperar a la
declaración dogmática del Concilio de Éfeso (año
431)
que la proclamó Theotókos —Madre de Dios—
contra las posturas del hereje Nestorio. En Éfeso se defendió la fe
de la Iglesia frente a los puros pareceres humanos. Y
muy pronto, casi como fruto de ese concilio, se
construyó el primer templo de la cristiandad en honor de María, la Basílica de
Santa María la Mayor, sobre el monte Esquilino, una de las siete
colinas romanas. La fe popular fue, pues, delante de la
proclamación dogmática. Había fundamento para ello: en María,
Madre de Dios, los cristianos descubrieron siempre, pues Jesucristo les indicó
que lo descubrieran, a la protectora y a [a Madre: ¡Ahí tienes a tu hijo! (Jn
19).
El Sub tuum praesidium
(Bajo tu amparo) es antífona propia de la oración de la
noche, las completas, pero el pueblo fiel la usa con gusto y
devoción en las grandes festividades marianas, especialmente el 1 de enero,
solemnidad de Santa María Madre de Dios. La antífona fue
descubierta sobre un papiro hallado en Egipto (en
la ciudad de Oxirrinco) y adquirido en 1917 por la «John Rylands Library», de
Manchester (Inglaterra), probablemente del siglo III o IV, según los estudios
publicados en 1938 por C.H. Roberts y E. Lobel. C.H. Roberts, por razones
teológicas, lo asigna al siglo IV; E. Lobel, por análisis paleográfico, lo
ubica en el siglo III. El papiro posee el incalculable valor
de contener la más antigua oración de la Iglesia dirigida a la santísima Virgen de
que tengamos noticia.
La palabra Theotókos
aparece en el papiro. Es el modo más
bello y digno de nombrar a la Virgen, y es la raíz última de todas las grandezas
y glorias de María:
su maternidad divina. El ser y la misión de María fueron dar a luz a Cristo, redentor de la humanidad.
María, por designio del Hijo revelado desde la
cruz, es también Madre de todos los redimidos. El
término «amparo», «protección» traduce el texto original: «misericordia». De
ahí que sea adecuado incluso psicológicamente para disponer al descanso
nocturno. La antífona tuvo pronto un gran alcance en la piedad popular y fue
introducida en la liturgia. En el rito romano, su presencia está ya atestiguada
en el Liber Responsolis, atribuido a san Gregorio Magno, y es copiado en el
siglo IX en la siguiente forma: Sub tuum praesidium confugimus, Sancta Dei
Genitrix. En los siglos X y XI, tenemos otras variantes de esta oración, pero
permanece intacta la expresión Sancta Dei Genitrix; por ejemplo: Sub tuis
visceribus confugimus (o confugio, en singular), Dei Genitrix Semper Virgo
Maria. Y en el rito ambrosiano: Sub tuam misericordiam confugimus, Dei
Genitrix. Todas ellas traducen el texto griego con fidelidad. En el rito
bizantino se utiliza la palabra griega eysplagknían, que refiere las entrañas
misericordiosas de la Madre de Dios. Más adelante, en la Salve Regina se
llamará a la Virgen Madre de misericordia.
Pablo
Cervera Barranco - Director
de MAGNIFICAT
martes, 24 de febrero de 2026
Decálogos de Cuaresma:
La
Cuaresma:
… nació como
desarrollo pedagógico de un aspecto central
del misterio cristiano celebrado en
el triduo pascual. Destaca la perspectiva de su referencia a Jesucristo.
… ha sido
siempre el tiempo litúrgico más caracterizado del cristianismo. Es un conjunto de cuarenta días, cuya razón de ser originaria fue la de imitar el
ayuno previo del Señor al comienzo de su ministerio apostólico.
… es privilegio aptísimo para vivir en y de la Palabra de Dios. Vivir en y de
la Palabra significa leerla,
rezarla, meditarla, abrirse a ella, confrontarse con ella, poner a su tamiz y a su luz
nuestra propia existencia. Llenarse de
ella para sea la música y la letra de la pletina de
nuestra alma y de la partitura de nuestro corazón.
… Toda la liturgia de la cuaresma, tanto en sus aspectos rituales como en la misma liturgia
de la palabra, está transida
de hermosísimos símbolos que ayuden y
hagan visible el camino cristiano de la conversión. Estos símbolos son el desierto, la luz, la salud, el agua, el perdón, la
liberación, la cruz y la resurrección.
… Los personajes
bíblicos que iluminan el camino cuaresmal son José hijo de Jacob, Ester, la casta Susana,
Jeremías, el ciego de nacimiento, el hijo pródigo, el padre del hijo pródigo,
la samaritana, la mujer adúltera y arrepentida, Zaqueo, el buen ladrón… y, sobre todo, Jesús de Nazaret.
… La cuaresma
encuentra en la oración la más apropiada de
sus atmósferas y de sus escuelas. La oración cuaresmal debe más frecuente y habitual.
Su tonalidad propia es la humildad, la insistencia, la confianza. Es oración de súplica y de petición. La oración cristiana de la cuaresma debe intensificar
sus dimensiones bíblica y litúrgica, de gran riqueza, variedad, matices y
contenidos durante los cuarenta días de este tiempo. En este sentido, la
oración litúrgica ha de ser más
pausada, sencilla, cordial, humilde,
pobre, seria y profunda.
… El
ayuno es el segundo camino cuaresmal, según el Papa San León Magno. Se trata del
ayuno del hombre viejo, del ayuno del
pecado, de la renuncia a los propios
caminos para abrazar los caminos de
Jesucristo. Se trata de
privarnos de algo en favor de alguien necesitado, que podemos nosotros mismos o
nuestro prójimo. El ayuno no es, pues, una ejercitación meramente voluntarista
o hasta masoquista. Es una opción
de purificación y de intercesión.
… La vigente
normativa eclesiástica de la abstinencia de carne durante todos los viernes de cuaresma y del ayuno y
de la abstinencia el miércoles de ceniza y el viernes santo pueden ayudarnos a recorrer esta segunda vía cuaresmal
y penitencial, antes citada.
… La
limosna, la caridad, la
solidaridad es el tercero de los caminos tradicionales y permanentes de la
cuaresma. ¡Tenemos
tantas demandas de justicia para vivir la limosna, la caridad cuaresmal!
La cuaresma es un tiempo para vivir de ella. Es un tiempo para practicarla, para ejercitarla no como un fin
en sí mismo sino como un medio, un camino hacia la pascua. Por ello, para recorrer adecuada y cristianamente la
cuaresma debemos buscar y desarrollar nuevos espacios oracionales y
devocionales. El rezo, antes tan habitual del Vía Crucis, durante, al
menos, los viernes de cuaresma, es una praxis que, lejos de haber perdido su
vigencia y sentido, debe ser potenciada y recuperada en nuestra Iglesia en
medio de una sociedad donde la realidad y el misterio de la cruz siguen
presentes y desafiantes. Otras maneras espléndidas y siempre fecundas para
recorrer este camino cuaresmal de la oración será practicar algún día de retiro o de ejercicios
espirituales, que nos
llenarán de fuerza, de gracia y de vida, siempre necesarias para todos y participar en conferencias,
charlas y escuelas cuaresmales.
Jesús de las Heras Muela
miércoles, 18 de febrero de 2026
¿Qué significa el Miércoles de Ceniza?
En 2010, durante la audiencia general del Miércoles de Ceniza, el Papa Benedicto XVI dijo: -Que los cuarenta días de preparación de la Pascua son tiempo favorable y de gracia lo podemos entender precisamente en la llamada que el austero rito de la imposición de la ceniza nos dirige y que se expresa, en la liturgia, con dos fórmulas: “Convertíos y creed en el Evangelio”, “Acuérdate de que polvo eres y en polvo te convertirás”- Más adelante, en la misma audiencia, sostuvo: -Con la imposición de la ceniza renovamos nuestro compromiso de seguir a Jesús, de dejarnos transformar por su misterio pascual, para vencer el mal y hacer el bien, para hacer que muera nuestro “hombre viejo” vinculado al pecado y hacer que nazca el “hombre nuevo” transformado por la gracia de Dios.
Sobre la celebración que hace la Iglesia
de este día, el Papa Benedicto XVI expresó: La liturgia del
Miércoles de Ceniza señala la dimensión fundamental de Cuaresma
como la
conversión del corazón a Dios. Ese es el mensaje que evoca la tradición del
rito de las cenizas… Es un rito
con doble significado: el primero tiene que ver con el cambio
interior, la conversión y la penitencia, (“Conviértete y cree en el Evangelio”)
mientras que el segundo evoca la precariedad de la condición
humana, (“Recuerda
que polvo eres y en polvo te convertirás”) como se comprende fácilmente a
partir de las dos fórmulas alternativas que acompañan el gesto de colocar las
cenizas.
¿Qué dice la Biblia a cerca del Miércoles de Ceniza?
El Miércoles de Ceniza no aparece
mencionado en la Biblia. Sin embargo, el uso religioso de las cenizas como un
signo tiene fundamento en las Escrituras. Las cenizas se usaban en el judaísmo
como signo de
duelo (Ester 4,3) y
arrepentimiento (Jonás
3,6, Job 42,6). Es un signo natural de la transitoriedad de la vida
humana y del regreso desde el pecado hacia
¿De dónde se obtienen las cenizas del Miércoles de Ceniza?
Las cenizas se obtienen de los ramos de
olivo o las palmas bendecidos el Domingo de Ramos del año anterior y que
normalmente los fieles acercan a las parroquias para ese propósito.
¿Cuánto tiempo se supone que uno debe dejarse las cenizas en la frente?
La decisión es personal pero sin
duda ofrecen una oportunidad de dar testimonio público de la fe si se las deja
en la frente en público; sin embargo, la intención de este gesto no debe tener
un origen en la vanidad.
¿Solo
los católicos pueden recibir las cenizas?
La práctica de recibir las cenizas en la
frente el Miércoles de Ceniza de parte del sacerdote o ministro que, mientras
las coloca, dice “Recuerda que eres polvo y en polvo te convertirás” o algo
similar, no es exclusiva de los católicos. Algunas iglesias no católicas (por
ejemplo, anglicana, episcopal) lo celebran. Sin embargo, la práctica no es
familiar para la Iglesia Oriental Católica Ortodoxa, que generalmente comienzan
la Cuaresma con otras prácticas que recuerdan la necesidad del arrepentimiento
y el perdón.
Como no es un sacramento, la
imposición de las cenizas el Miércoles de Ceniza está
abierto a quien quiera recibirlas, independientemente de su fe. Debe
hacerse respetando la práctica y la intención católicas, por supuesto. Es común
ver personas que no son católicas que se acercan a participar de este rito.
sábado, 14 de febrero de 2026
FEBRERO : EN EL CORAZÓN DE LA TRINIDAD.
Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar
LA ADORACIÓN NOCTURNA MOMENTO PARA CULTIVAR
LA INTIMIDAD CON DIOS
Nuestro mundo está hecho para gloria de la Trinidad.
Sabemos que todas las oraciones de la
Iglesia acaban y empiezan en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu
Santo. Pero a veces no
caemos en la cuenta de que cuando estamos adorando al
Señor el en Sacramento de la Eucaristía nos introducimos por así
decirlo en el Corazón de la Trinidad.
Es cierto que sólo el Verbo Eterno, el Hijo
de Dios, la Segunda Persona de la Trinidad es el que se hizo hombre y por tanto
es su corazón humano el que late escondido bajo las especies del Pan. Sin
embargo, también es cierto que, en la Trinidad, donde está
una de las Personas están también las otras dos, porque son una sola
naturaleza. Por ello podemos decir que en
la Eucaristía se hace presente la Trinidad como en ningún otro lugar de la
tierra. Además, si el Hijo fue enviado por el Padre, también el
Padre y el Hijo enviaron el Espíritu Santo. Y el lugar donde más presente se
hace esta tercera persona, es precisamente el Corazón de Jesús. Hasta el punto
de que muchas veces se le llama fuente de agua viva. Porque el en su Corazón
está como en ningún otro el Espíritu Santo que se nos derrama.
Por ello cuando nos
postramos ante la Eucaristía, tenemos delante no sólo a Jesús, sino también al
Padre que lo envió y al Espíritu Santo que Padre e Hijo nos envían a nuestros
corazones. En el centro de la Trinidad está el Hijo, y el Hijo
tiene un corazón humano como el nuestro, podemos sintonizar de una manera
especial con él y a través de Él entrar en el mayor misterio de nuestra fe, por
la vía del afecto y del amor más que por la de la inteligencia y la cabeza.
Trelles se
admiraba de este misterio, de cómo podemos a través de la adoración, unir
nuestro corazón al de Cristo y así introducirnos en el corazón mismo de la
Trinidad. Y se imaginaba como una especie de cazador de corazones,
para meter a todos por ese camino a que descubrieran el fin para el que han
sido hechos, la gloria del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. -“Me
holgaría de tener para el propio fin millones de millones de corazones que
ofreceros, todos infinitos e insondables en el afecto; y abrigo el
deseo de ganar con cada uno de ellos, si los poseyese, todas las gracia e
indulgencias posibles de ganar en toda la tierra, en todos los momentos del
día, para contribuir así en aquel sentido a vuestra gloria y cumplir vuestra
voluntad santísima. Recibid, Señor Sacramentado, esos mis deseos,
ofertas y promesas, unidos en el Corazón de Jesús en la Eucaristía como si
fuesen infinitos. Y admitid, Señor el vivo deseo de
repetíroslos todos los momentos del día, todos los días de mi vida, mientras
pueda repetir esta oración y por toda la eternidad en que vivís y reináis, Dios
eterno, Padre de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra; con
vuestro Hijo Unigénito y eterno también, el Verbo divino que nos redimió con su
sangre; y el Espíritu Santo vivificante que procede del Padre y del Hijo y que
con ellos es glorificado por los siglos de los siglos Amén. (Trelles, LS 3, 1872)
Adorar la Eucaristía es
adorar la Trinidad, es como un adelanto
de lo que haremos infinitamente en el Cielo, ya sin velos ni disfraces.
Por ello pedimos en nuestras noches de adoración que además del nuestro podamos
unir otros muchos corazones al de Jesús, para que estemos todos juntos en el
Cielo, gozando de la gloria de la Trinidad.
Preguntas para el diálogo y la meditación.
■ ¿Qué corazones pones ante la Eucaristía
cuando adoras?
■ ¿Qué otras relaciones ves entre la
Eucaristía y la Trinidad?
■ ¿Cómo habla Cristo del Padre y del Espíritu Santo en los Evangelios?

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