TIEMPO LITÚRGICO

TIEMPO LITÚRGICO

viernes, 5 de julio de 2024

SAN FERNANDO  ACOGIÓ ESTE AÑO LA VIGILIA DE LAS ESPIGAS EN EL 125º ANIVERSARIO FUNDACIÓNAL DE SU SECCIÓN 


   Durante la noche del sábado 29 al domingo 30 de junio celebramos la tradicional Vigilia de las Espigas en la parroquia de Ntr.ª. Señora del Carmen Coronada de la ciudad de San Fernando, para conmemorar los 125 años transcurridos desde la fundación de la Sección Isleña, coincidiendo con este año Jubilar de la Eucaristía.

  Organizada por el Consejo diocesano de la Adoración Nocturna Española para agradecer a Dios, de manera particular, por tantos años de vida adoradora nocturna como ha cumplido esta Sección gaditana. Y en esta ocasión contando con la presencia de las Secciones de Cádiz, San Fernando ANFE, Barbate ANFE, puerto Real, San Roque, Ceuta,  Chiclana de la Frontera, y la de San Fernando ANE que ejerció de anfitriona.

  Comenzaba esta querida Vigilia con la tradicional procesión de Banderas que, seguidas por los Adoradores participantes, partía desde los patios del Colegio de los PP. Carmelitas hasta el Templo, continuando con el saludo del Presidente diocesano que recordaba, en palabras de D. Ricardo Garrido, Presidente-fundador de la nueva  Sección… que -“ es preciso confesar en público y privado que amamos a Cristo que le adoramos y reconocemos como único Dios y Señor… ¡Adoradores nocturnos, enorgulleceos de serlo! No rehuséis el honor tan grande que habéis aceptado, y perseverad en la Obra […]”-

  Con el rezo solemne de Vísperas y la Santa Misa, que presidió nuestro querido Consiliario D. Guillermo Domínguez Leonsegui y concelebrada por los presbíteros colaboradores de la Obra, los Rvds. D. Luis Pedro González y D. Emilio Sánchez OCD, continuaba la celebración.         

  En su homilía, D. Guillermo, tras felicitarnos cordialmente por este ANIVERSARIO, nos  exhortó a -“…que seamos constructores de esperanza, de vida y de alegría a imitación de Él; y que no nos importe la incomprensión del mundo, limitándonos  cumplir su voluntad que sabemos es el único futuro, poniéndolo todo a los pies del Divino Sacramento […]”-


  Tras los turnos de vela al Santísimo Sacramento, que ocuparon toda la noche, se continuó con el rezo del Santo Rosario y la oración de Laudes que, acompañados en esta ocasión del Rvd. D. Mario Luis Almario, finalizamos con la bendición Eucarística.

  Despuntando el alba, y tras la procesión Eucarística desde el Templo parroquial hasta el altar preparado en los patios del Colegio del Sagrado Corazón, el Rvd. D. Guillermo Domínguez, Consiliario diocesano de la Adoración Nocturna, impartía la Bendición Eucarística  sobre el mar y los campos de nuestra diócesis así como sobre toda la actividad humana que, gracias a la Providencia, hace posible que de los “frutos del mar y de  la tierra y del trabajo del hombre” podamos obtener lo necesario para nuestro sustento.



  Culminaba así la Vigilia de las Espigas 2024, donde se puso un sentido broche de oro al 125º aniversario fundacional de la Sección de San Fernando, que había comenzado la noche anterior sobre las 23.30 horas. 
 Con el canto de la Salve y la despedida del Consiliario Diocesano, donde agradeció expresamente a las Secciones Isleñas, tanto masculina como femenina, y a los RR.PP. Carmelitas toda su disponibilidad y las esmeradas atenciones recibidas; se puso rumbo a las poblaciones de destino con un piadoso obsequio que nos hará recordar durante mucho tiempo este sentido ANIVERSARIO.

martes, 25 de junio de 2024




PARA EL DIÁLOGO Y LA MEDITACIÓN


JUNIO :  ADORAR AL ENMANUEL

Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar

 LA ADORACIÓN NOCTURNA MOMENTO PARA CULTIVAR LA INTIMIDAD CON DIOS


MISTERIUM FIDEI

  “Dios ha afirmado y apoyado su palabra con testimonios irrefutables, y al alcance de la razón humana. El hombre sabe que Dios es infinitamente superior a él, que no puede ni quiere engañar a nadie, y que tiene el derecho de pedir al hombre que le honre por un acto de fe en su palabra, por increíble que sea esta palabra a su limitada inteligencia. Entonces se somete y dice ¡Dios mío, creo! Y lo dice con amor, porque sabe que honra a Dios y le agrada con su fe. Ved ahí un gran acto de virtud. Ved ahí una fe digna de la mirada de Dios, y de los ángeles. Ved ahí un corazón sumiso que mueve el corazón de Jesús, y hace descender sobre él grandes gracias” (L.S. Tomo VII 1876 pág. 409-420) La Eucaristía es misterio de fe como ninguno. Tenemos el testimonio irrefutable de Dios “esto es mi cuerpo”, “esta es mi sangre”, Dios tiene derecho a que le creamos, porque no puede ni engañarse ni engañarnos. Nuestra inteligencia tan limitada es elevada con ayuda de Jesús, y asentimos al gran misterio ¡Creo Jesús! En tu presencia Eucarística y en todo lo que tú nos revelas. Tu palabra es infalible. Adoro y creo Jesús, que esta sea nuestra oración en esta noche.

  En un mundo de incredulidad, donde tanta gente ha perdido la fe, donde se burla la autoridad de Dios y de la Iglesia para enseñarnos lo que no sabemos, nosotros queremos creer. Pidamos hoy al Señor, que nuestra fe nos acompañe a lo largo de nuestra historia, y que la fe nos eleve al cielo. “La naturaleza sacramental de la fe alcanza su máxima expresión en la eucaristía, que es el precioso alimento para la fe, el encuentro con Cristo presente realmente con el acto supremo de amor, el don de sí mismo, que genera vida. En la eucaristía confluyen los dos ejes por los que discurre el camino de la fe. Por una parte, el eje de la historia: la eucaristía es un acto de memoria, actualización del misterio, en el cual el pasado, como acontecimiento de muerte y resurrección, muestra su capacidad de abrir al futuro, de anticipar la plenitud final. Por otra parte, confluye en ella también el eje que lleva del mundo visible al invisible. En la eucaristía aprendemos a ver la profundidad de la realidad. El pan y el vino se transforman en el Cuerpo y Sangre de Cristo, que se hace presente en su camino pascual hacia el Padre: este movimiento nos introduce, en cuerpo y alma, en el movimiento de toda la creación hacia su plenitud en Dios”. (Lumen fidei 44)

  Como las dos direcciones de una cruz, la fe nos impulsa hacia adelante y nos eleva hacia arriba. Nos hace penetrar en lo alto y lo ancho del Amor de Cristo en la Eucaristía. Vemos con mayor profundidad que a simple vista, es como un telescopio que nos hacen ver más lejos o un microscopio que nos permite ver detalles escondidos. Acercarse a Jesús requiere fe: ¡grande es tu fe!, ¡tu fe te ha salvado! Son muchas las ocasiones en que Jesús alaba en los evangelios la fe de algunos de sus discípulos. Pero otras veces les reprocha ¡hombres de poca fe! ¡oh generación incrédula! Hoy nos sentimos así, tenemos fe en la Eucaristía, pero en realidad, si tuviéramos fe como un granito de mostaza… Pidamos más fe.

  Toda la gente, al verle, quedó sorprendida y corrieron a saludarle. Él les preguntó: «¿De qué discutís con ellos?» Uno de entre la gente le respondió: «Maestro, te he traído a mi hijo que tiene un espíritu mudo y, dondequiera que se apodera de él, le derriba, le hace echar espumarajos, rechinar de dientes y le deja rígido. He dicho a tus discípulos que lo expulsaran, pero no han podido.» Acudamos a Jesús, como aquella gente, corriendo a saludarle, sorprendidos de su presencia entre nosotros, presentemos el motivo de nuestra dificultad: los malos espíritus no nos dejan ponernos en postura de adoración. Para ellos nada hay más humillante que inclinarse respetuosamente ante Jesús y prestar atención a su palabra.  Él les responde: «¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo habré de soportaros? ¡Traédmelo!» Y se lo trajeron. Apenas el espíritu vio a Jesús, agitó violentamente al muchacho y, cayendo en tierra, se revolcaba echando espumarajos.

  Pero los mismos espíritus caen ante la Presencia Majestuosa de Jesús. Nosotros también nos inclinamos, pero voluntariamente, y reconocemos con pena, que Jesús tiene razón, que nuestra fe es muy poquita, que apenas nos creemos que Jesús pueda librarnos de las malas inclinaciones, de las culpas acumuladas… con timidez le decimos, si puedes…  Entonces él preguntó a su padre: «¿Cuánto tiempo hace que le viene sucediendo esto?» Le dijo: «Desde niño. Y muchas veces le ha arrojado al fuego y al agua para acabar con él; pero, si algo puedes, ayúdanos, compadécete de nosotros.» Jesús le dijo: «¡Qué es eso de si puedes! ¡Todo es posible para quien cree!» Al instante, gritó el padre del muchacho: «¡Creo, ayuda a mi poca fe!» Y ante aquella muestra de debilidad, Jesús parece airado ¿cómo que si puedes? ¡Puedo, pero tú has de tener fe! En realidad, es una cara de enfado un poco engañosa, Jesús está llevándonos a una súplica más confiada, más auténtica: ¡Creo, pero aumenta mi pobre fe!

  Sea esta hoy nuestra adoración, como la de aquel hombre, humillándonos ante su presencia, reconozcamos nuestra limitación y acudamos a su poder: puedes Jesús, lo creo, y puedes tanto, que puedes incluso fortalecer mi fe.

  Cuando Jesús entró en casa, le preguntaban en privado sus discípulos: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarle?» Les dijo: «Esta clase con nada puede ser arrojada sino con la oración.» Fe y oración, fe y adoración, no hay otra receta para expulsar algunos malos espíritus. Los santos lo han tenido siempre muy claro. San Manuel González, propuesto por Juan Pablo II como modelo de fe eucarística nos decía…

  «¡Está aquí! ¡Santa, deliciosa, arrebatadora palabra, que dice a mi fe más que todas las maravillas de la tierra y todos los milagros del Evangelio, que da a mi esperanza la posesión anticipada de todas las promesas, y que pone estremecimientos de placer divino en el amor de mi alma! ¡Está aquí! Sabedlo, demonios que queréis perderme, enfermedades que ponéis tristeza en mi vida, contrariedades, desengaños, que arrancáis lágrimas a mis ojos, pecados que me atormentáis con vuestros remordimientos, cosas malas que me asediáis, sabedlo, que el Fuerte, el Grande, el Magnífico, el Suave, el Vencedor, el Buenísimo Corazón de Jesús está aquí, ¡aquí, en el Sagrario mío! «Padre eterno, ¡bendita sea la hora en que los labios de vuestro Hijo unigénito se abrieron en la tierra para dejar salir estas palabras: «Sabed que yo estoy todo los días con vosotros hasta la consumación de los siglos»!

Preguntas para el diálogo y la meditación. 

  ¿Qué sería de mí si perdiera la fe en la Eucaristía?

  ¿Mis actitudes en la Iglesia corresponden a mi fe eucarística?

  ¿Me duele cuando tengo noticia de una profanación?


sábado, 8 de junio de 2024

¡REINARÉ...! PROMESA Y ESPERANZA



   De unos años a esta parte, se está produciendo en la Iglesia un fenómeno singular: la proliferación de Años Jubilares. Desde hace varios siglos, los fieles cristianos han vivido la ―gracia que trae consigo un Año Jubilar.

  En la Iglesia existen los Años Santos y los Años Jubilares. El Año Santo es proclamado por el Papa para toda la cristiandad, mientras que el Año Jubilar es la concesión del Santo Padre a una diócesis, cuyo Obispo ha solicitado esta ―gracia por algún motivo concreto.

 Tanto el Año Santo como el Año Jubilar pretenden la reconciliación de los fieles cristianos con Dios Nuestro Señor. La gracia de la indulgencia plenaria vigoriza la fe y la vida cristiana. Actualmente en Paray-le-Monial se está celebrando el Año Jubilar con motivo del 350º aniversario de la primera revelación del Corazón de Jesús a santa Margarita Ma de Alacoque y, en Valladolid, con motivo del primer centenario de la colocación de la imagen del Corazón de Cristo en la torre de la catedral.

  En 1673 estaba muy viva en la Iglesia la herejía jansenista que, al presentar a los fieles un Dios justiciero, los alejaba del trato amoroso con Él. Por eso las revelaciones de Paray quieren mostrar el verdadero rostro de Dios: ―”Mi divino Corazón está tan apasionado de amor a los hombres que no pudiendo contener en Él las llamas de su ardiente caridad, es menester que las derrame para enriquecerlos con los preciosos dones que te estoy descubriendo” (27.XII.1673), Me hizo ver que el ardiente deseo que tenía de ser amado de los hombres y de apartarlos del camino de perdición, le hizo formar el designio de manifestar su Corazón a los hombres...” (1674). ―”He aquí este Corazón que tanto ha amado a los hombres, que nada ha perdonado hasta agotarse y consumirse para demostrarles su amor...” (16-VI-1675).

  Veintiún años después de la muerte de santa Margarita, nace Bernardo de Hoyos y encuentra la misma herejía jansenista. El Corazón de Cristo le confía la tarea de extender por España (entonces casi medio mundo) la devoción a su Corazón y, al quejarse de que en nuestra patria apenas si era conocida, le consuela el Señor diciendo: REINARÉ EN ESPAÑA CON MÁS VENERACIÓN QUE EN OTRAS PARTES. Cuando en 1923 se entroniza su imagen en la torre más alta de la ciudad, el ambiente está más secularizado, y actualmente esa secularización de la sociedad se ha intensificado.      

  Por eso, la promesa que Cristo nos ha hecho: ―Reinaré en España” ha de ser para cada uno de nosotros todo un reto, todo un desafío Un verdadero cristiano (y nosotros tenemos la obligación de serlo) es inasequible al desaliento […] El actual Año Jubilar es el gran camino para lograr que la Promesa del Corazón de Jesús se haga realidad en nuestra patria. Un Año jubilar es un momento de gracia y bendición, un momento para la evangelización y revitalización de la vida cristiana. Dado el momento que nos toca vivir, es preciso que este Año Jubilar avive en nosotros el ―compromiso de trasladar a la plaza pública el Reinado Social de Cristo. Nunca olvidemos la frase de san Pablo: “Oportet Christum regnare”: es preciso que Cristo reine.

  Difícilmente podremos expresar mejor lo que lleva consigo el Año Jubilar que intentando vivir algunas de sus frases: “Corazón de Jesús, en ti confiamos. Que venga tu Reino. Corazón santo, cumple la promesa que hiciste al Beato Bernardo, pues sólo un encuentro contigo, de Corazón a corazón, transformará nuestras vidas”. “Te suplicamos, Jesús, restáuranos”. “Señor Jesús, ilumínanos, enséñanos en estos próximos 10 años (desde el Año Jubilar de 2023 al Año Santo de la Redención del 2033) el camino que pasa por el pesebre y la cruz. Envíanos como heraldos de tu Reinado. ¡Cumple, Señor, tu promesa!” […] Una larga ruta de diez años. ¿Cómo hacer de esa “peregrinación” un trayecto sagrado? Viviendo la ―comunión y la misión. La comunión nos conduce a nuestra entraña más cristiana: “en esto conocerán todos que sois mis discípulos: si os amáis unos a otros”[...]    Además para vivir la ―comunión entre nosotros, necesitamos también ―discernir con la luz del Espíritu Santo los diversos caminos que hagan realidad nuestra ―misión. Cristo nos ha dado a todos y cada uno de nosotros la misma misión: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio. Existen mil maneras de dar a conocer la Buena Nueva de Jesús. Una de ellas es, en palabras del Arzobispo de Valladolid, “orar ante el sagrario y promover la Adoración eucarística”.  Esta ruta de la adoración la recorrió el ya venerable Luis de Trelles, fundador en España de la Adoración nocturna.

  Ya desde los primeros momentos de la vida de Jesús está presente la adoración. “(Los Magos) entraron en la casa, vieron al niño con María y, cayendo de rodillas, lo adoraron” (Mt 2,11) […] Adorar a Dios es más que alabarle. Es un encuentro profundo con el Señor. Lleva consigo la entrega total a Dios en una actitud de humildad verdadera. ―Estar en adoración es responder a un Amor que no cesa nunca de amarnos. La actitud de ―reverencia no sólo es el marco de la adoración, sino también la consecuencia de experimentar la presencia de Dios.

  En la adoración es importante descubrir el verdadero rostro de Dios. Es vivenciar aquello de “estás pisando tierra sagrada, descálzate”, y como el lenguaje de la adoración es lenguaje de amor, de ahí que se trate de un estar frente a Él para ―amar y dejarse amar, o como decía aquel campesino al cura de Ars: “yo le miro y Él me mira”. Afortunadamente, hoy en la Iglesia está muy vivo este espíritu de adoración.

  Pasadas las incongruencias que se vivieron en los años inmediatos al postconcilio, pronto los santos papas Pablo VI y Juan Pablo II comenzaron a fortalecer y avivar el espíritu eucarístico, tan común y frecuentado en la Iglesia desde siempre. En el Credo del pueblo de Dios dirá san Pablo VI:―”Estamos obligados por obligación ciertamente suavísima a honrar y adorar a la Hostia Santa que nuestros ojos ven”. Y san Juan Pablo II en su Carta a los obispos sobre el misterio y el culto de la Eucaristía escribirá: “la animación y robustecimiento del culto eucarístico son una prueba de esa auténtica renovación que el Concilio se ha propuesto y de la que es el punto central... La Iglesia y el mundo tienen una gran necesidad del culto eucarístico.

     No escatimemos tiempo para ir a encontrarlo en la adoración. No cese nunca nuestra adoración”.

  En las actuales circunstancias de un mundo semiateo, en el que Dios resulta irrelevante, la adoración será siempre un gesto contracultural y, por ello, una manera fecunda de evangelizar. La adoración es capaz de curar esta sociedad enferma que nos envuelve.

  El Año Jubilar de 2023 abre la ruta de los diez años que nos distancian hoy del Año Santo de la Redención [...] Fomentemos la ruta de la adoración como uno de los mejores caminos para extender el Reino de Jesucristo. Escuchemos las palabras que el ángel dijo al profeta Elías en el desierto: “Levántate y come...! Te queda un largo camino que andar”. Los cristianos sabemos que “con pan y vino se anda el camino”. La adoración eucarística es nuestro mejor alimento.

P. Ernesto Postigo Pérez S.J.

Vicepostulador de la causa de canonización de Bernardo de Hoyos

 


sábado, 25 de mayo de 2024

Entrevista a José María Pérez Mosso, nuevo presidente de la Adoración Nocturna Española 



     Economista de profesión, comenzó como Adorador Nocturno en Bilbao. Fue secretario diocesano de la Adoración Nocturna Española (ANE) en esta localidad vasca, de 1985 a 1989, y luego adorador en Boadilla del Monte desde 1990 y presidente de esta sección desde 2010. Luego fue nombrado vicepresidente del Consejo Nacional de ANE desde 2017 y presidente diocesano de ANE Getafe desde noviembre 2015 hasta septiembre 2023. Recientemente fue elegido Presidente Nacional de la Adoración Nocturna Española (ANE) en el pleno celebrado el 25 de febrero de 2024.

 ¿Cómo conoció la Adoración Nocturna Española?

  En Barcelona hay un grupo de Schola Cordis Iesu, que nació del Apostolado de la Oración y de las congregaciones marianas, … junto con otro grupo de personas, promovieron la fundación de la sección de la Adoración Nocturna Española (en adelante ANE) en el templo expiatorio del Tibidabo, con vigilias de toda la noche todos los días del año.

  Yo vivía en San Sebastián, y en la década de los 60, … se creó allí otro grupo de Schola Cordis Iesu. yo me incorporé al mismo al comenzar los estudios universitarios en Bilbao.

  Junto con otros amigos de San Sebastián, fuimos a la Adoración a una iglesia del casco viejo. Las vigilias eran de toda la noche, con su “junta de turno”, reflexión espiritual, rezo de Santo Rosario, Misa con vísperas, y varios turnos de vela. Por la mañana rezábamos los Laudes, Bendición y Reserva del Santísimo, para terminar a las 6, como era habitual hasta la reforma de ANE. Recuerdo algunas en Baracaldo hasta las 5:30 porque en la vigilia había varias personas de Altos Hornos de Vizcaya y tenían que trabajar en el turno de mañana de 6 a 2, es decir, de la adoración a la fábrica.

  Allí conocí a gente muy buena, recia y sacrificada, personas que seguían el consejo de D. Luis de Trelles, nuestro Venerable fundador que decía “… no puede haber ocupación mejor ni que más bien responda a la vocación del cristiano que la de adorar a Jesús Eucaristía, de día o de noche…”

 ¿Cómo llegó a ocupar diferentes cargos de gobierno en la ANE?

 Confieso que de joven no me gustaba asumir cargos de responsabilidad, ayudaba y colaboraba, pero rehuía de cargos. Fue en 2010, cuando me nombraron presidente de la Sección de Boadilla del Monte, donde vivo desde hace 35 años. Mi director espiritual me dijo algo que nunca olvidaré, “José Mari, ahora tendrás que dirigir y organizar a ese grupo, pero lo importante no es eso. Lo importante es que Dios te ha confiado a un grupo de adoradores y tendrás que ser como un buen pastor, llevarlos por buenos caminos, darles buenos pastos y preocuparte por cada uno de ellos. Y un día Dios te preguntará: ¿Qué hiciste con el grupo de adoradores que te confié?”. Sentí deseos de dimitir …

  En ese año me eligieron para ser presidente diocesano de ANE en Getafe, hasta 2023. Supuso ser más responsable y tomarme más en serio la adoración, visitar todas las secciones en sus adoraciones, pedir mucho a Dios por todos los adoradores y por el fomento de ANE.

    ¿Qué supuso para usted poder presidir esta histórica entidad?

   Confieso que tengo un doble sentimiento. Cuando uno conoce un poco a nuestro Venerable fundador y toda su obra, me siento muy indigno para ser su sucesor. Hay una desproporción absoluta, pues a D. Luis de Trelles no le llego ni a la suela de sus zapatos en ninguna de sus facetas. Después hablaré un poco de él.  Pero por otro lado veo que el Sagrado Corazón de Jesús, en quien confío cada vez más, es el que ha decidido que yo asuma esa responsabilidad y Él me tendrá que ayudar para realizar bien ese cometido …

 ¿Qué frutos ha visto en todos estos años en su vida y en la de los adoradores?

  La Adoración Nocturna es una obra que ha dado santos, beatos y venerables. Ya vamos por los cerca de 200 en España. El mayor grupo son los adoradores beatificados mártires en la guerra. Pero yo creo que hay muchos más santos anónimos, personas que han sido fieles adoradores, que han acompañado a Jesús en el silencio de la noche y se han dejado abrazar por él con carácter contemplativo y expiatorio. He conocido a alguno de estos que para mí han sido verdaderos modelos.

  Caso especial es el de D. Santiago Arellano Hernández, fallecido hace 6 meses, catedrático de Literatura, padre de familia y Adorador Nocturno navarro. Unió su fervor eucarístico, al conocimiento de la literatura del siglo de oro español, sobre todo como manifestación de la fe religiosa profunda y arraigada de un pueblo. Muy buen conocedor de Trelles, lo comprendió y nos dio muchas charlas apasionadas sobre el celo y el incendio de amor al Santísimo Sacramento que devoraba el corazón de D. Luis.

 ¿Cuál es la importancia de esta asociación en la vida de la Iglesia en España?

  El mismo D. Santiago Arellano nos decía: “La Adoración nocturna, como agrupación de seglares nace para poner remedio a los grandes males espirituales que están devastando a Europa, desde el siglo XIX especialmente, y que se prolongan hasta nuestros días… Como lo estamos viendo, en un proceso creciente, de eliminar a Dios del corazón de nuestros hijos, hasta reducirlo a una palabra vacía sin referente… apareció por primera vez en Roma en 1809 para suplicar a Dios la liberación del Papa Pío VII, prisionero de Napoleón y que cuando en 1814, después de Waterloo, Su Santidad volvió a Roma y atribuyó el suceso a María Auxiliadora … y a las oraciones del grupo de adoradores porque sus súplicas habían sido escuchadas por el Señor. En Francia nace La Adoración Nocturna en 1848 … al conocer que la revolución había triunfado en Roma, y que el papa Pío IX había tenido que refugiarse en Gaeta, puerto al sur de Roma, animó a aquellos primeros asociados a poner en práctica inmediatamente su proyecto.

  La Adoración Nocturna en España nace providencialmente por influencia de la francesa, en una de cuyas veladas, como todos sabemos, Don Luis sintió la inspiración de llevarla a España. Fijémonos en qué fechas desde el 62 hasta el 77, años de persecución religiosa virulenta y martirial. Don Luis sabía que el arma más poderosa para frenar e incluso vencer esta infernal conspiración contra el Señor, no eran las de la violencia y fuerza sino las de la oración que transforma los corazones de impíos en piadosos, de témpanos de hielo en fuego ardiente de amor.

  La adoración nocturna tiene la misión de brindar la oportunidad a todos los fieles de poder intimar con el Señor, de poder estar durante un tiempo de la noche, claro que alabando, claro que adorando, claro que reparando, claro que suplicando por nuestras familias, por nuestra Patria y por el mundo entero, pero sobre todo palpando que no se trata de un monólogo que pronunciamos en voz alta por si alguien nos escucha, sino de un coloquio con Aquel que sabemos que nos ama y que si pones atentos los oídos, puedes oír sin palabras su voz. La Adoración Nocturna es una escuela práctica, donde aprendemos que el secreto de la verdadera religión es el amor, que no es una cuestión de saber mucho sino de amar mucho; que solo enamorados de Cristo en respuesta al amor que Él nos tiene, permaneceremos enhiestos en la tormenta que nos zarandea hasta amenazar arrancarnos de raíz. Sólo en el amor permaneceremos firmes sabiendo del amor que nos profesa nuestro Dios y que al amor solo con amor se paga”.

 ¿Por qué afirma que la vida del fundador D. Luis de Trelles fue realmente apasionante?

  D. Luis de Trelles fue un hombre polifacético por la variedad e importancia de la acción llevada a cabo en ámbitos profesionales muy diversos. Fue Fiscal; auditor del Ejército; diputado en el Congreso; periodista, cooperador en España de las Conferencias de San Vicente de Paúl; jurisconsulto y letrado de pobres; presidente de la Comisión de Abogados Católicos defensores de la Iglesia; promotor y actor del canje de 40.000 prisioneros en la III Guerra Carlista; propagador por toda España del Culto Continuo a Jesús Sacramentado, fundador de la Adoración Nocturna, de la Asociación de Camareras de Jesús Sacramentado. Fue fundador, propietario, director y casi único redactor de La Lámpara del Santuario, escribiendo cerca de 10.000 páginas, ejemplo único de apostolado intelectual en el convulso S. XIX. En 2015 ha sido declarado Venerable por su santidad el Papa Francisco.

 ¿Cómo van preparando los actos del 150 aniversario, que se celebrarán en unos años?

  La primera vigilia tuvo lugar en Madrid el 3 de noviembre de 1877 y por tanto en 2027 celebraremos los 150 años de vida. Por este motivo se ha constituido un pequeño comité para preparar esta efeméride, grupo formado por miembros del Consejo Nacional, Consejo de Madrid y la Fundación Luis de Trelles. Ya se han tomado algunas decisiones, tales como:

-Oración conmemorativa del 150 aniversario, ya aprobada con licencia eclesiástica

-Logotipo celebración 150

- Convocatoria de una vigilia extraordinaria y unas Jornadas sobre D. Luis de Trelles en Zamora, los días 22 y 23 de septiembre de 2024 (D. Luis falleció en Zamora y está enterrado en su catedral).

-Carta dirigida a todos los presidentes diocesanos y miembros del Consejo Nacional

-Apartado especial en la web nacional para ir informando sobre el 150 aniversario.

-Preparación de Vigilias Nacionales en Zaragoza (2025) y Valencia (2026)

  Queremos en estos años dar a conocer mejor a su fundador, a falta de un milagro realizado por su intercesión para ser declarado beato. Su manera de obrar es fruto de su fuerte espiritualidad, era un profundo místico, locamente enamorado de la eucaristía, y a ella le dedicó La Lámpara del Santuario, sus Virtudes Eucarísticas, su labor incesante en la fundación de cerca de 70 asociaciones eucarísticas, sus desvelos por la creación de 50 Secciones de la Adoración Nocturna. Pero sobre todo queremos recuperar su espiritualidad, su amor loco por la Eucaristía, la vigilia como él deseaba que se realizaran. Hace cerca de 50 años la Adoración Nocturna adoptó la decisión de abreviar el tiempo total de la vigilia a 5 horas. Creo que aquello fue una decisión tomada con criterios mundanos, acortamos y así seremos más. En mi modesta opinión aquella decisión fue un grave error.

 ¿Cómo valora la proliferación de capillas de adoración perpetua en España?

  Es algo muy positivo y que está teniendo muchos frutos. En estos tiempos que vemos que la práctica religiosa está descendiendo, sin embargo, la Adoración Eucarística, en cualquiera de sus muchas manifestaciones está creciendo mucho. El Espíritu Santo está soplando con fuerza a favor de la Adoración. …  La Adoración Nocturna y la Perpetua se complementan.

 Por Javier Navascués - INFOCATOLICA



martes, 7 de mayo de 2024

CONVOCATORIA MENSUAL

 

PARA EL DIÁLOGO Y LA MEDITACIÓN

 

MAYO :  ADORACIÓN Y SACRIFICIO

Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar

LA ADORACIÓN NOCTURNA MOMENTO PARA CULTIVAR LA INTIMIDAD CON DIOS


HOSTIA SANCTA 


   "¡Qué hostia la del altar! ¡Qué sacerdote Jesús! ¡Con qué sentimiento y fervor se ofrece! ¡Con cuáles disposiciones hizo su holocausto, y dura su acción, siquiera sea incruenta, y se perpetúa y queda inmanente en el orden sobrenatural! ¡Qué aroma purísimo despide aquella víctima santa, presentada ante el excelso trono del Dios inmortal! ¡Qué frutos óptimos puede reportarnos esta oblación dignísima, si nos unimos en el espíritu, humano y divino a un tiempo, del verbo encarnado, crucificado, muerto, resucitado y ascendido a los cielos, y sentado eternamente a la diestra del Padre! ¡Cómo podemos subir por él la escala de oro de la contemplación y de la oración, elevándonos de virtud en virtud, llevados por Jesucristo, como polluelos de águila, a las elevadas regiones del espíritu, y en cierto modo cubiertos o sobre vestidos de sus méritos, como dice san Pablo! Materia es ésta digna de meditación profunda, y capaz de elevar el alma cristiana a las altas cumbres de la contemplación sublime, desde las que el espíritu lo escudriña todo, hasta las cosas ocultas de Dios (L.S. (1872) T.III, p.201-204).

   A veces nos olvidamos de que la Eucaristía tiene una dimensión netamente sacrificial. Por eso la ofrece un sacerdote. El oficio propio de un sacerdote es ofrecer el sacrificio. El Sumo y Eterno Sacerdote es Jesús, el gran sacrificio, uno y para siempre eficaz es el que Él ofrendó en la Cruz. La Eucaristía no es otro sacrificio, sino el mismo de la Cruz.

   Cuando en nuestras vigilias de adoración empezamos con la Santa Misa, lo hacemos con un profundo sentido teológico. Adoramos una hostia, una víctima sacrificial, por eso nos unimos a ella en la ofrenda, y luego prolongamos su sentido en la adoración. Se trata de que uniéndonos a Cristo podamos subir como llevados por él a las alturas del amor divino. “Sacri-ficio” es hacer algo sagrado, separarlo totalmente de lo profano ofreciéndoselo a Dios para resultarle agradable. Para que aplaque su santa justicia ofendida. Que la Eucaristía es sacrificio está en las mismas palabras de la consagración: “que se entrega” “que se derrama” “para el perdón de los pecados” “por vosotros y por muchos”. Por eso nos ponemos de rodillas en ese momento santo, para adorar el sacrificio que nos salva.

   «(Cristo), nuestro Dios y Señor [...] se ofreció a Dios Padre [...] una vez por todas, muriendo como intercesor sobre el altar de la cruz, a fin de realizar para ellos (los hombres) la redención eterna. Sin embargo, como su muerte no debía poner fin a su sacerdocio (Hb 7,24.27), en la última Cena, "la noche en que fue entregado" (1 Co 11,23), quiso dejar a la Iglesia, su esposa amada, un sacrificio visible (como lo reclama la naturaleza humana) [...] donde se representara el sacrificio sangriento que iba a realizarse una única vez en la cruz, cuya memoria se perpetuara hasta el fin de los siglos (1 Co 11,23) y cuya virtud saludable se aplicara a la remisión de los pecados que cometemos cada día (Concilio de Trento: DS 1740).

    El sacrificio necesita eso: un sacerdote, una víctima y una ofrenda, cuando en la Santa Misa se renueva el sacrificio de la Cruz, coincide el sacerdote (mediante el sacramento del orden) y la víctima (mediante el sacramento de la eucaristía), sólo varía el modo de ofrecerse pues ya no es cruento y sangriento como en el Calvario. Jesús ya está resucitado y glorioso, y esa victoria no se la quita nadie. Jesús desde el Cielo sigue presentando al Padre su único sacrifico, por su eficacia se perdonan nuestros pecados.

    En el Antiguo Testamento el sacerdote ofrecía muchos tipos de sacrificio, cada día la sangre de animales y ofrendas vegetales se ponían sobre el altar para buscar la paz, el perdón y otras gracias divinas. El Templo era el centro del Pueblo de Israel, hecho según el modelo del templo celestial, fue diseñado por Moisés al dictado de Dios. Pero todo aquello eran figuras de lo auténtico y verdadero que nosotros vivimos en la Misa y Adoración. Así nos lo enseña el Nuevo Testamento: (Hb 9, 25-28) Pues no penetró Cristo en un santuario hecho por mano de hombre, en una reproducción del verdadero, sino en el mismo cielo, para presentarse ahora ante el acatamiento de Dios en favor nuestro, y no para ofrecerse a sí mismo repetidas veces al modo como el Sumo Sacerdote entra cada año en el santuario con sangre ajena. Para ello habría tenido que sufrir muchas veces desde la creación del mundo. Sino que se ha manifestado ahora una sola vez, en la plenitud de los tiempos, para la destrucción del pecado mediante su sacrificio. Y del mismo modo que está establecido que los hombres mueran una sola vez, y luego el juicio, así también Cristo, después de haberse ofrecido una sola vez para quitar los pecados de la multitud, se aparecerá por segunda vez sin relación ya con el pecado a los que le esperan para su salvación.

   Con una sola ofrenda, en el que se identifican Sacerdote y Víctima, con su propia sangre, Jesús ha sido capaz destruir totalmente el pecado para siempre. No necesita repetirlo, un solo acto sacrificial ha conseguido lo que no podían los miles de sacrificios anteriores: entrar eficazmente en el Cielo, el auténtico templo de Dios, y desde allí esperar a que todos los enemigos sean puestos como estrado de sus pies.

   Deberíamos ser muy conscientes de que cuando nos ponemos de rodillas ante el Cristo Hostia, Jesús está ofrecido al Padre para destruir nuestro pecado. ¿Acaso no merece eso adoración por nuestra parte? ¿No es motivo profundo para inclinar nuestro orgullo? El nombre de “Misa” significa “enviada” en latín. ¿Qué ha sido enviada? ¡La ofrenda del sacrifico hasta el altar del cielo!

    Los santos tenían clara conciencia de este tesoro de la Iglesia, la Misa es el sacrificio de la Ciudad de Dios: «Esta ciudad plenamente rescatada, es decir, la asamblea y la sociedad de los santos, es ofrecida a Dios como un sacrificio universal por el Sumo Sacerdote que, bajo la forma de esclavo, llegó a ofrecerse por nosotros en su pasión, para hacer de nosotros el cuerpo de una tan gran Cabeza. Tal es el sacrificio de los cristianos: "siendo muchos, no formamos más que un sólo cuerpo en Cristo" (Rm 12,5). Y este sacrificio, la Iglesia no cesa de reproducirlo en el Sacramento del altar bien conocido de los fieles, donde se muestra que en lo que ella ofrece se ofrece a sí misma (San Agustín, De civitate Dei 10, 6).

   Vivir nosotros el sacrificio de Jesús, ofrecerlo como sacerdotes y ofrecernos como víctimas nos permitirá subir hasta el sol divino elevados por los méritos de Jesús como anhelaba también santa Teresita: ¡Oh, Verbo divino!, tú eres el Águila adorada que yo amo, la que atrae. Eres tú quien, precipitándote sobre la tierra del exilio, quisiste sufrir y morir a fin de atraer a las almas hasta el centro del Foco eterno de la Trinidad bienaventurada. Eres tú quien, remontándote hacia la Luz inaccesible que será ya para siempre tu morada, sigues viviendo en este valle de lágrimas, escondido bajo las apariencias de una blanca hostia… Águila eterna, tú quieres alimentarme con tu sustancia divina, a mí, pobre e insignificante ser que volvería a la nada si tu mirada divina no me diese la vida a cada instante. (Santa Teresita, Historia de un Alma).


 Preguntas para el diálogo y la meditación.

¿Soy consciente de esta dimensión de la Misa?

¿Me ofrezco yo mismo como víctima junto con Jesús en el ofertorio?

¿Pido por los sacerdotes que tengo cerca?


miércoles, 1 de mayo de 2024

1ª PEREGRINACIÓN DIOCESANA A FÁTIMA

CRÓNICA

   Siempre fue interés del Consejo diocesano participar en las actividades anuales programadas por el Consejo Nacional (Vigilia de Espigas, Peregrinación a Fátima, etc.), aunque nunca se ha podido contar con un número suficiente de Adoradores para hacerlo por cuenta propia.

   Este año, coincidiendo la Peregrinación al Santuario de Nuestra Sr.ª. de Fátima, programada para los días 25 al 28 de abril por la parroquia de s. Francisco Javier de Cádiz, sede el 3er. Turno diocesano, con la programada por el Consejo Nacional de la Adoración Nocturna Española para los días 26 al 28 del mismo; se le propuso al Sr. Párroco y Consiliario de ANE Rvd. P. Guillermo Domínguez Leonsegui, la posibilidad de participar con ellos y de esa forma poder unirnos a la Peregrinación Nacional que coincidía en fechas.

  Una vez se nos asignan las plazas disponibles le comunicamos al Delegado de Peregrinaciones ANE nuestra intención de participar, y aprovechando la asistencia del Sr. Presidente diocesano al Pleno del Consejo Nacional se le hace entrega de estudio pormenorizado, con la concordancia de horarios en ambas actividades; siendo aceptado por éste con inmenso agrado.

  Llegado el día de salida nos concentramos en las paradas de autobús, designadas para desde allí poner rumbo a Fátima, los componentes de las Secciones de Ceuta, San Fernando ANFE y Cádiz.

  El viaje, encomendado a Nuestra Señora, transcurrió sin ningún incidente y cumpliendo con los horarios establecidos. Siendo amenizado con las eruditas explicaciones del Rvd. Diácono D. Carlos Cámara que ejerció de Cicerone durante todo el viaje.

  Una vez en la ciudad de Fátima  y habiendo tomado posesión de las habitaciones correspondientes en el hotel “4 estaciones”, muy próximo al complejo basilical, dio comienzo la actividad peregrina con la Santa Misa en la Capilla de las Apariciones y posterior Rosario internacional.

  Por la mañana del viernes día 26 comenzamos la actividad con el Santo vía Crucis por la Camino de los Pastorcitos y Santa Misa en la Capilla de San Esteban donde visitamos el Calvario Húngaro y posterior visita a Aljustrel (localidad natal de los Pastorcitos).


  Concluimos así la actividad parroquial y comenzamos la actividad Adoradora a las 16,45 horas con la Procesión de Banderas desde la Cruz alta hasta la Capilla de las apariciones donde celebramos la Santa Misa, teniendo el privilegio de permanecer con la Bandera diocesana y abanderado en el presbiterio de la Capelinha; finalizando con la procesión Eucarística desde ésta hasta Basílica de la Santísima Trinidad y que resultó un tanto deslucida como consecuencia de la lluvia que acompañó durante todo el recorrido; concluyendo con el rezo de Vísperas y la Bendición Eucarística.



  Acabamos el día con la participación en el Rosario Internacional en la Capilla de las Apariciones y posterior Procesión de las Velas.

  Comenzamos el sábado 27 uniéndonos a la Parroquia en la visita a la ciudad de Nazaré y ya por la tarde a la Santa Misa en la Capilla de la Casa de Nuestra Señora de los Dolores de las Hermanas Reparadoras de Nuestra Señora de Fátima y posterior visita al espacio-museo de su fundador el Rvd. P. Formigâo.

  Con el Rosario internacional a las 21,30 horas comenzamos la actividad adoradora  que continúa con la Vigilia nocturna de la Peregrinación Nacional en la Basílica de Ntrª. Señora del Rosario, siéndonos encomendado el primer turno de Adoración que tenemos el honor de dirigir, concluido el cual regresamos al hotel hasta la hora litúrgica de Laudes.

  A las 6,30 horas del domingo 28 volvemos a reunirnos en la Basílica, donde junto a todos los Adoradores, y tras el rezo de la Hora Litúrgica, damos por concluida nuestra peregrinación poniendo rumbo a Cádiz; finalizando así unos días de intensa devoción mariana.