TIEMPO LITÚRGICO

TIEMPO LITÚRGICO

sábado, 11 de abril de 2015

DOMINGO DE LA DIVINA MISERICORDIA


"Confitemini Domino quoniam bonus, quoniam in saeculum misericordia eius"

     "Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia" (Sal 118, 1). Así canta la Iglesia en la octava de Pascua, casi recogiendo de labios de Cristo estas palabras del Salmo; de labios de Cristo resucitado, que en el  Cenáculo  da  el gran anuncio de la misericordia divina y confía su ministerio a los Apóstoles: "Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. (...) Recibid el Espíritu Santo; a  quienes  les  perdonéis los pecados les quedan perdonados; a quienes se los retengáis les quedan retenidos" (Jn 20, 21-23).
     Antes de pronunciar estas palabras, Jesús muestra sus manos y su costado, es decir, señala las heridas de la Pasión, sobre todo la herida de su corazón, fuente de la que brota la gran ola de misericordia que se derrama sobre la humanidad. De ese corazón sor Faustina Kowalska, la beata que a partir de ahora llamaremos santa, verá salir dos haces de luz que iluminan el mundo: "Estos dos haces -le explicó un día Jesús mismo- representan la sangre y el agua" (Diario, Librería Editrice Vaticana, p. 132).
¡Sangre y agua! Nuestro pensamiento va al testimonio del evangelista san Juan, quien, cuando un soldado traspasó con su lanza el costado de Cristo en el Calvario, vio salir "sangre y agua" (Jn19, 34). Y si la sangre evoca el sacrificio de la cruz y el don eucarístico, el agua, en la simbología joánica, no sólo recuerda el bautismo, sino también el don del Espíritu Santo (cf. Jn 3, 5; 4, 14; 7, 37-39). La misericordia divina llega a los hombres a través del corazón de Cristo crucificado: "Hija mía, di que soy el Amor y la Misericordia en persona", pedirá Jesús a sor Faustina (Diario, p. 374). Cristo derrama esta misericordia sobre la humanidad mediante el envío del Espíritu que, en la Trinidad, es la Persona-Amor. Y ¿acaso no es la misericordia un "segundo nombre" del amor (cf. Dives in misericordia, 7), entendido en su aspecto más profundo y tierno, en su actitud de aliviar cualquier necesidad, sobre todo en su inmensa capacidad de perdón?
     La divina Providencia unió completamente la vida de esta humilde hija de Polonia a la historia del siglo XX, el siglo que acaba de terminar. En efecto, entre la primera y la segunda guerra mundial, Cristo le confió su mensaje de misericordia. Quienes recuerdan, quienes fueron testigos y participaron en los hechos de aquellos años y en los horribles sufrimientos que produjeron a millones de hombres, saben bien cuán necesario era  el  mensaje  de  la  misericordia. Jesús dijo a sor Faustina: "La humanidad no encontrará paz hasta que no se dirija con confianza a la misericordia divina" (Diario, p. 132). A través de la obra de la religiosa polaca, este mensaje se ha vinculado para siempre al siglo XX, último del segundo milenio y puente hacia el tercero. No es un mensaje nuevo, pero se puede considerar un don de iluminación especial, que nos ayuda a revivir más intensamente el evangelio de la Pascua, para ofrecerlo como un rayo de luz a los hombres y mujeres de nuestro tiempo.
¿Qué nos depararán los próximos años? ¿Cómo será el futuro del hombre en la tierra? No podemos saberlo. Sin embargo, es cierto que, además de los nuevos progresos, no faltarán, por desgracia, experiencias dolorosas. Pero la luz de la misericordia divina, que el Señor quiso volver a entregar al mundo mediante el carisma de sor Faustina, iluminará el camino de los hombres del tercer milenio. Pero, como sucedió con los Apóstoles, es necesario que también la humanidad de hoy acoja en el cenáculo de la historia a Cristo resucitado, que muestra las heridas de su crucifixión y repite: "Paz a vosotros". Es preciso que la humanidad se deje penetrar e impregnar por el Espíritu que Cristo resucitado le infunde. El Espíritu sana las heridas de nuestro corazón, derriba las barreras que nos separan de Dios y nos desunen entre nosotros, y nos devuelve la alegría del amor del Padre y la de la unidad fraterna. 
Así pues, es importante que acojamos íntegramente el mensaje que nos transmite la palabra de Dios en este segundo domingo de Pascua, que a partir de ahora en toda la Iglesia se designará con el nombre de "domingo de la Misericordia divina". A través de las diversas lecturas, la liturgia parece trazar el camino de la misericordia que, a la vez que reconstruye la relación de cada uno con Dios, suscita también entre los hombres nuevas relaciones de solidaridad fraterna. Cristo nos enseñó que "el hombre no  sólo  recibe y experimenta la misericordia de Dios, sino que está llamado a "usar misericordia" con los demás: "Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia" (Mt 5, 7)" (Dives in misericordia, 14). Y nos señaló, además, los múltiples caminos de la misericordia, que no sólo perdona los pecados, sino que también sale al encuentro de todas las necesidades de los hombres. Jesús se inclinó sobre todas las miserias humanas, tanto materiales como espirituales.
     Su mensaje de misericordia sigue llegándonos a través del gesto de sus manos tendidas hacia el hombre que sufre. Así lo vio y lo anunció a los hombres de todos los continentes sor Faustina, que, escondida en su convento de Lagiewniki, en Cracovia, hizo de su existencia un canto a la misericordia:
"Misericordias Domini in aeternum cantabo".

     …En la medida en que la humanidad aprenda el secreto de esta mirada misericordiosa, será posible realizar el cuadro ideal propuesto por la primera lectura: "En  el  grupo  de  los creyentes, todos pensaban y sentían lo mismo: "lo poseían  todo  en común y nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía" (Hch 4, 32). Aquí la misericordia del corazón se convirtió también en estilo de relaciones, en proyecto de comunidad y en comunión de bienes. Aquí florecieron las "obras de misericordia", espirituales y corporales. Aquí la misericordia se transformó en hacerse concretamente "prójimo" de  los  hermanos más indigentes.
Sor Faustina Kowalska dejó escrito en su Diario: "Experimento un dolor tremendo cuando observo los sufrimientos del prójimo. Todos los dolores del prójimo repercuten en mi corazón; llevo en mi corazón sus angustias, de modo que me destruyen también físicamente. Desearía que todos los dolores recayeran sobre mí, para aliviar al prójimo" (p. 365). ¡Hasta ese punto de comunión lleva el amor cuando se mide según el amor a Dios!
     En este amor debe inspirarse la humanidad hoy para afrontar la crisis de sentido, los desafíos de las necesidades más diversas y, sobre todo, la exigencia de salvaguardar la dignidad de toda persona humana. Así, el mensaje de la misericordia divina es, implícitamente, también un mensaje sobre el valor de todo hombre. Toda persona es valiosa a los ojos de Dios, Cristo dio su vida por cada uno, y  a  todos el Padre concede su Espíritu y ofrece el acceso a su intimidad.
Este mensaje consolador se dirige sobre todo a quienes, afligidos por una prueba particularmente dura, o abrumados por el peso de los pecados cometidos, han perdido la confianza en la vida y han sentido la tentación de caer en la desesperación. A ellos se presenta el rostro dulce de Cristo y hasta ellos llegan los haces de luz que parten de su corazón e iluminan, calientan, señalan el camino e infunden esperanza. ¡A cuántas almas ha consolado ya la invocación "Jesús, en ti confío", que la Providencia sugirió a través de sor Faustina! Este sencillo acto de abandono a Jesús disipa las nubes más densas e introduce un rayo de luz en la vida de cada uno.
"Misericordias Domini in aeternum cantabo".
(Sal 89, 2- la misericordia del Señor eternamente cantaré).

     A la voz de María santísima, la "Madre de la misericordia", a la voz de esta nueva santa, que en la Jerusalén celestial canta la misericordia junto con todos los amigos de Dios, unamos también nosotros, Iglesia peregrina, nuestra voz.
Y tú, Faustina, don de Dios a nuestro tiempo, don de la tierra de Polonia a toda la Iglesia, concédenos percibir la profundidad de la misericordia divina, ayúdanos a experimentarla en nuestra vida y a testimoniarla a nuestros hermanos. Que tu mensaje de luz y esperanza se difunda por todo el mundo, mueva a los pecadores a la conversión, elimine las rivalidades y los odios, y abra a los hombres y las naciones a la práctica de la fraternidad. Hoy, nosotros, fijando, juntamente contigo, nuestra mirada en el rostro de Cristo resucitado, hacemos nuestra tu oración de abandono confiado y decimos con firme esperanza: "Cristo, Jesús, en ti confío".
San Juan Pablo II, pp

domingo, 5 de abril de 2015

LECTIO DIVINA PAR A EL DOMINGO 5 DE ABRIL, DOMINGO DE PASCUA (Comentario de + Fr. Jesús Sanz Montes, ofm-Arzobispo de Oviedo)

« NO ESTÁ AQUÍ. HA RESUCITADO »
Jn. 20. 1-9
            El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:
       «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto». Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró.
      Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte.
       Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que Él había de resucitar de entre los muertos.

Otras Lecturas: Hechos 10,34ª.37-43; Salmo 117; Colosenses 3,1-4


LECTIO:
                Jesús resucitado inaugura la nueva creación, la definitiva, la novedad de la restauración de todas las cosas en Cristo.
       Al discípulo amado le fue suficiente “ver” todo aquello para “creer” en el Resucitado. Por eso se afirma que llegó al sepulcro antes que Pedro. Se dio cuenta de lo que significaba todo aquello.
     La comunidad de Jesús, que en un principio buscaba un cadáver, va aclarando cada vez más su fe en el Resucitado. María Magdalena busca un cadáver, y lo hace con amor, prontitud, sensibilidad, dolor, sin esperanza.
      Pedro es respetado como autoridad y entra el primero en el sepulcro. Comprueba, pero no cree. El discípulo amado ve y cree. El amor lleva a la fe.
       El discípulo amado pasa de “ver” la realidad a “creer” en otra realidad más profunda: Cristo Resucitado. Cuanto más se deja uno conducir por la luz de la fe tanto más “ve” de otro modo la realidad exterior e interior. Hay un cambio en el mirar y en el contemplar de las personas y de las cosas cuando la resurrección lo ilumina todo.
       La Resurrección de Jesús transforma la creación. Primero transforma a sus mismos discípulos: de hombres tímidos y cobardes a personas valientes, entregadas.
       Transforma la realidad de la sociedad, porque hace nuevas todas las cosas, porque la creación espera anhelante que se manifieste a los que serán los hijos de Dios.
      La fe en Cristo Resucitado nos conduce, a los creyentes a sentirnos criaturas nuevas. La fe transforma la dura realidad, de sufrimiento y desesperanza, en un nuevo modo de vivir, ver y entenderlo todo, con ojos limpios, corazón transparente y con alegría ante la contradicción.
       La fe cambia el dolor en amor, la tristeza en sonrisa, el mal en bien. La fe nos conduce a llenar la vida del gozo de la resurrección para recrear todos nuestros valores, sentimientos, actitudes y conducta.
                     
MEDITATIO:
            El relato del sepulcro vacío ayudó a las primeras comunidades cristianas a expresar su fe. Nosotros también confesamos que Cristo ha resucitado y necesitamos leer los signos de la resurrección de Cristo que aparecen en nuestro vivir cotidiano.
El hecho de la Resurrección de Jesús ha de cambiar nuestra vida, como a María Magdalena y a los discípulos. Déjate impresionar por la energía del Resucitado. Relee y medita, con actitud de fe, los relatos de las apariciones de Jesús. Siéntete como uno de los discípulos: con miedo, pero con ganas de superarlo; con dudas, pero con hambre de creer y confiar totalmente en Jesús.
¿Qué sepulcros vacíos hay en tu vida? ¿Qué tinieblas dominan tu interior, que no dejan brillar la luz del Resucitado? ¿Ha amanecido para ti el día del Señor?
■  ¿Qué te impide entregarte de lleno al Resucitado? ¿Cuáles son para ti los signos en los que ves a Cristo Resucitado: los pobres, los desesperanzados, los bautizados sin compromiso…?
¿Está Jesús vivo y presente en todos los ámbitos de tu vida? ¿Cómo muestras en tu vida el rostro de Jesús resucitado? ¿Llevas a los demás a Cristo vivo y resucitado?
                                                                                                                                                                    
ORATIO:
Creo Señor…Que resucitado, estás junto a nosotros…
     ¡Señor Jesucristo, hoy tu luz resplandece en nosotros, fuente de vida y de gozo! Danos tu Espíritu de amor y de verdad para que, como María Magdalena, Pedro y Juan, sepamos también nosotros descubrir e interpretar a la luz de la Palabra los signos de tu vida divina presente en nuestro mundo y acogerlos con fe para vivir siempre en el gozo de tu presencia junto a nosotros, aun cuando todo parezca rodeado de las tinieblas de la tristeza y del mal.
Creo Señor…que resucitado eres el Señor, el Hijo de Dios, el Cristo, el esperado, el Señor de todo lo creado.
     “Hoy el cielo y la tierra cantan el nombre inefable y sublime del Crucificado resucitado‟. Todo parece como antes, pero, en realidad, nada es ya como antes. Él, la Vida que no muere, ha redimido y vuelto a abrir a la esperanza a toda existencia humana. “Pasó lo viejo, todo es nuevo‟ (2 Co 5,17).

CONTEMPLATIO:
            Celebramos el triunfo de la vida sobre la muerte, del amor sobre el odio, de la verdad sobre la mentira, de la paz sobre la violencia. Esta es la esperanza que ilumina y sostiene la vida y el testimonio de los cristianos.

¡El Señor ha Resucitado! Esta es la fe de la Iglesia.

     Contempla y pasa por el corazón cada uno de los detalles del acontecimiento narrado en el evangelio de san Juan. Toma el pulso a tu fe en la Resurrección de Jesús. 
     Creer en el Resucitado es creer que un día escucharemos: “Yo soy el origen y el final de todo. Al que tenga sed, yo le daré del agua de la vida”

jueves, 2 de abril de 2015

Indulgencia plenaria y el Santo Triduo Pascual
Durante la Semana Santa podemos ganar para nosotros o para los difuntos el don de la Indulgencia Plenaria si realizamos algunas de las siguientes obras establecidas por la Santa Sede.

OBRAS QUE GOZAN DEL DON DE LA INDULGENCIA PLENARIA EN SEMANA SANTA
Jueves Santo
1.- Si durante la solemne reserva del Santísimo Sacramento, que sigue a la Misa de la Cena del Señor, recitamos o cantamos el himno eucarístico del "Tantum Ergo" ("Adorad Postrados este Sacramento…").

2.- Si visitamos por espacio de media hora el Santísimo Sacramento reservado en el Monumento para adorarlo.
Viernes Santo
1.- Si asistimos piadosamente a la Adoración de la Cruz en la solemne celebración de la Pasión del Señor.
Sábado Santo
1.- Si rezamos juntos el Santo Rosario.
Vigilia Pascual
1.- Si asistimos a la celebración de la Vigilia Pascual (Sábado Santo por la noche) y en ella renovamos las promesas de nuestro Santo Bautismo.


CONDICIONES:

Para ganar la Indulgencia Plenaria además de haber realizado la obra enriquecida se requiere el cumplimiento de las siguientes condiciones:
a.- Exclusión de todo afecto hacia cualquier pecado, incluso venial.
b.- Confesión sacramental, Comunión eucarística.
c.- Oración por las intenciones del Sumo Pontífice.

     Estas tres condiciones pueden cumplirse unos días antes o después de la ejecución de la obra enriquecida con la Indulgencia Plenaria; pero conviene que la comunión y la oración por las intenciones del Sumo Pontífice se realicen el mismo día en que se cumple la obra.

Es oportuno señalar que con una sola confesión sacramental pueden ganarse varias indulgencias. Conviene, no obstante, que se reciba frecuentemente la gracia del sacramento de la Penitencia, para ahondar en la conversión y en la pureza de corazón. En cambio, con una sola comunión eucarística y una sola oración por las intenciones del Santo Padre sólo se gana una Indulgencia Plenaria. La condición de orar por las intenciones del Sumo Pontífice se cumple si se reza a su intención un solo Padrenuestro y Avemaría; pero se concede a cada fiel cristiano la facultad de rezar cualquier otra fórmula, según su piedad y devoción.

CONVOCANDO VIGILIA MENSUAL

AVISO PARA ADORADORAS/ES DEL TURNO NÚM. 5 DE MARÍA AUXILIADORA Y SAN JOSÉ
IGLESIA DE SAN JOSÉ - Cádiz  Extramuros


REUNIÓN PREPARATORIA,  LUNES 6 DE ABRIL, A LAS 18,30 HORAS EN EL SALÓN PARROQUIAL.
        (Continuaremos la catequesis sobre la Carta Encíclica LUMEN FIDEI de S.S. Francisco, pp; finalizando con el rezo de Completas)

VIGILIA DE ADORACIÓN MARTES 7 DE ABRIL, EN EL TEMPLO PARROQUIAL, Y A LAS 20,00 HORAS  JUNTO CON LA SANTA MISA.
(Previamente rezo del septenario de la   DIVINA MISERICORDIA)

En esta noche de olivos, desierto de soledad,
                       sólo una cosa te pido: se cumpla Tu voluntad.   (Grupo Getsemaní)


Jueves Santo (2-ABRIL) Esta Semana Santa de 2015, el Consejo Parroquial, nos ha encargado,  entre otras, la participación/preparación del 2º  turno de ORACIÓN ANTE EL SANTÍSIMO  y en horario de 22,00 a 00, 30 horas.  Os transcribo también todo el horario de la Vigilia  por si alguno está interesado en participar en algún otro turno.

    Turno                               Hora                                 Responsable                  
       Hora Santa                                21,00 – 22,00                             P. Salvador Rivera (Párroco)
       2º Turno                                    22,00 – 00,30                              Francisco de la Torre              
       3º Turno                                    00,30 – 03,30                         Mª del Carmen Estévez y Chantal
       4º Turno                                    03,30 – 07,00                                     Carlos Vizcaíno
       5º Turno                                    07,00 – 09,30                                            Bruno


Misa y Vigilia aplicadas por nuestro hermano adorador Rvdº. P. Rafael Caldelas en el aniversario de su marcha al Padre.


ADORACIÓN NOCTURNA ESPAÑOLA
IGLESIA DE SAN JOSÉ
  de los Extramuros de Cádiz

AVISO PARA ADORADORAS/ES DEL TURNO NÚM. 5 DE MARÍA AUXILIADORA Y SAN JOSÉ
 
CELEBRACIONES PARROQUIALES DE SEMANA SANTA

Jueves Santo
(2 de Abril)

     17.30 h.   MISA DE LA CENA DEL SEÑOR
     21.00 h.   ORACION ANTE EL SANTISIMO


Viernes Santo
(3 de Abril)

     12.00 h.   ORACION Y REFLEXIÓN DE LAS SIETE PALABRAS
     17.30 h.   CELEBRACIÓN DE LA PASIÓN DEL SEÑOR

Sábado Santo
(4 de Abril)

     12.00 h.   ORACION ANTE EL SEPULCRO VACÍO
     22.00 h      VIGILIA PASCUAL

Domingo de Resurrección
(5 de Abril)


MISAS DE PASCUA: 11.00 – 12,00 – 13,30 – 19,00 – 20,00 H.